Política

Kast sigue en caída libre de credibilidad

Mario López M.

Kast
Boceto referencial del Presidente Kast elaborada con herramientas digitales
La seguridad es el principal flanco de críticas, pero las promesas incumplidas en migración, no tocar derechos sociales, recortes que afectan a la mayoría del país, el traspaso de los costos del alza de los combustibles y un largo etc, generan repudio en aumento.

El presidente José Antonio Kast sigue en caída libre de credibilidad en las encuestas, debido a las expectativas incumplidas. Migración, seguridad, no tocar los derechos sociales y la política de recortes a la clase media y los más pobres sumado al traspaso de la crisis energética, le pasan la cuenta.

A menos de tres meses de asumir el poder, la administración del Presidente José Antonio Kast enfrenta una prueba de fuego. Según la última encuesta Black & White, publicada este sábado 23 de mayo, un 57% de los ciudadanos considera que el Gobierno no ha cumplido con sus expectativas de gestión.

Esta cifra, lejos de ser un hecho aislado, consolida una tendencia de descontento que ha marcado la agenda política durante todo mayo. Si bien las encuestas son una foto del momento, como solía decir la desafectada Mara Sedini, esto parece ser un video de larga duración para el gobierno.

El talón de Aquiles: La seguridad pública

El eje central de la frustración ciudadana radica en la seguridad. Un 68% de los consultados identifica la inseguridad, la delincuencia y el narcotráfico como los problemas más graves que enfrenta el país.  Ello, a pesar de que la seguridad fue el pilar fundamental de su campaña presidencial, solo un 28% de los encuestados aprueba la forma en que el Ejecutivo enfrenta la delincuencia, cifra que además sufrió una caída de tres puntos porcentuales respecto a la medición anterior.

Esta evaluación negativa ocurre tras una semana de alta tensión que forzó al Presidente Kast a realizar su primer ajuste ministerial. La salida de la exministra de Seguridad, Trinidad Steinert, y de la exvocera, Mara Sedini, responde a críticas persistentes por la ausencia de un plan concreto y resultados tangibles en la lucha contra el crimen.

El nombramiento de Martín Arrau como nuevo titular de Seguridad busca ahora revertir este escenario, intentando inyectar capital político en una cartera que se ha convertido en el mayor desafío para la supervivencia del denominado «gobierno de emergencia», que tiene, según sus críticos, en «emergencia al gobierno«.

El frente económico y la desafección ciudadana

La crisis de credibilidad no se limita a la seguridad. Un 55% de quienes han percibido cambios en el manejo económico asegura que estos han sido para peor. Esta percepción añade una capa de complejidad a la gestión del Ejecutivo. Kast ahora debe intentar equilibrar la urgencia por recuperar la confianza en la seguridad con una economía que sigue siendo, tras la delincuencia, la segunda gran preocupación de los chilenos.

A pocos días de la primera Cuenta Pública —fijada para el 1 de junio—, el Presidente Kast se encuentra ante una oportunidad crítica para reencauzar un relato que la ciudadanía siente debilitado. La pregunta que queda en el aire es si el cambio de gabinete será suficiente para frenar el desgaste o si el Gobierno continuará enfrentando una deslegitimación que, a juicio de los expertos, ya no responde solo a fallas comunicacionales, sino a un desajuste profundo entre las promesas de campaña y la realidad del ejercicio del poder.

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