El gobierno reconoció que el deterioro de las cuentas fiscales obligará a modificar aspectos clave del proyecto de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico, conocida como la megarreforma, en medio de las advertencias encendidas tras el último informe de finanzas públicas presentado por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.
El encargado de transparentar el escenario fue el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García Ruminot, quien admitió que el Ejecutivo evalúa cambios para reducir el costo fiscal de la iniciativa que actualmente se tramita en el Senado.
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Entre las principales modificaciones en análisis está la reducción del período de invariabilidad tributaria ofrecido a las empresas. La propuesta original contemplaba 25 años, pero ahora el Ejecutivo estudia rebajarlo a 20 años, buscando equilibrar la necesidad de atraer inversión con las nuevas restricciones presupuestarias del Estado.
El secretario de Estado afirmó que el informe financiero de Quiroz, que proyectó una deuda pública cercana al 46% del PIB, estrechó aún más el margen fiscal y obligó al gobierno a evaluar medidas adicionales, tanto en la reforma como en futuros presupuestos públicos.
EJECUTIVO EVALÚA REBAJAR COSTO DEL CRÉDITO AL EMPLEO
García Ruminot también confirmó que el Ejecutivo analiza reducir el alcance del crédito tributario al empleo, uno de los pilares de la iniciativa económica impulsada por La Moneda.
Según explicó, el beneficio actualmente representa un costo estimado de US$1.400 millones, cifra que hoy aparece bajo revisión debido al nuevo escenario económico expuesto por Hacienda.
Pese a ello, el ministro sostuvo que la rebaja del impuesto corporativo desde 27% a 23%, considerada el núcleo político de la reforma, no estaría, por ahora, en riesgo inmediato. No obstante, admitió que la definición final dependerá de las evaluaciones que encabeza el ministro Quiroz.
EL PS EMERGE COMO ACTOR CLAVE EN EL SENADO
Con el inicio del segundo trámite constitucional previsto para el 2 de junio en el Senado, el Ejecutivo ya comenzó contactos con sectores de oposición para intentar asegurar la viabilidad política del proyecto.
En ese contexto, García Ruminot identificó al Partido Socialista como un interlocutor decisivo debido al peso que tiene en la Cámara Alta. El ministro aseguró que espera que la colectividad apoye la idea de legislar y se abra a respaldar las principales medidas de la reforma.
Aunque reconoció que conoce propuestas elaboradas por economistas vinculados a la oposición, afirmó que todavía no existe una postura formal del PS respecto al proyecto.
GOBIERNO AMPLÍA PLAZO PARA SELLAR ACUERDO POLÍTICO
El ministro también sinceró que el Ejecutivo flexibilizó el cronograma original para sacar adelante la reforma tributaria y económica.
Si inicialmente La Moneda buscaba despachar la iniciativa durante junio, ahora García Ruminot consideró “completamente razonable” extender las negociaciones hasta fines de julio para facilitar acuerdos con la centroizquierda y sectores moderados de oposición.
Es razonable plantear una rebaja del gasto público. Aquello nadie lo niega. Hace varios años que el gasto corriente supera los ingresos proyectados y es hora de acotar el déficit antes de que se vuelva incontrolable.
Lo que no es razonable es que, al mismo tiempo, se promueva… pic.twitter.com/bUDRWZ6Ur1
— Andrés Sepúlveda J. (@AndresSepCL) May 27, 2026






