El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó que las tropas israelíes permanecerán en el sur del Líbano mientras Hezbolá siga representando una “amenaza”, una declaración que añade presión a la frágil tregua con Beirut y complica el escenario diplomático abierto entre Estados Unidos e Irán.
Durante una visita a sus fuerzas desplegadas en territorio libanés, Netanyahu sostuvo que Israel no abandonará la zona hasta que desaparezca el riesgo que, según su gobierno, representa el grupo respaldado por Teherán. “No abandonaremos el sur del Líbano hasta que la amenaza haya desaparecido”, señaló.
UNA TREGUA BAJO PRESIÓN
La postura israelí se produce en medio de un delicado proceso de conversaciones técnicas en Doha, Qatar, donde delegaciones de Estados Unidos e Irán avanzan, con mediación internacional, en la implementación de compromisos vinculados a un eventual acuerdo de paz permanente.
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Sin embargo, tanto Qatar como Irán descartaron reuniones directas entre representantes estadounidenses e iraníes. El portavoz del Ministerio de Exteriores qatarí, Majed Al Ansari, precisó que los enviados de Washington se reunirán con mediadores, pero no con la delegación iraní.
DOHA COMO PUNTO CLAVE
Desde Teherán, el viceministro de Exteriores, Kazem Gharibabadi, confirmó que una delegación técnica iraní viajará a Qatar para abordar la aplicación de los compromisos asumidos por Estados Unidos, aunque sin negociaciones bilaterales directas.
Uno de los puntos centrales para Irán será la liberación de activos congelados. Según el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, Teherán sostendrá conversaciones con Qatar para revisar la implementación del acuerdo provisional y el desbloqueo de fondos.
CRISIS HUMANITARIA EN EL SUR LIBANÉS
La tensión militar se mantiene mientras el sur del Líbano enfrenta una grave crisis humanitaria. Autoridades libanesas informaron que cerca de 400.000 desplazados han regresado a sus localidades, aunque miles de personas continúan en refugios o alojamientos temporales debido a la destrucción de sus viviendas.
Desde marzo, alrededor de un millón de personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares por los enfrentamientos. Las autoridades de Líbano aseguran que los ataques israelíes han causado más de 4.200 muertes, mientras que el Ejército israelí reporta 38 soldados y un contratista civil fallecidos.
ORMUZ TAMBIÉN ENTRA EN LA DISPUTA
El conflicto regional también se extiende al estrecho de Ormuz, paso estratégico para el comercio marítimo mundial. Irán insistió en que su administración forma parte de su soberanía nacional, mientras avanza en conversaciones con Omán sobre nuevas reglas para el tránsito de buques.
En paralelo, medios estatales iraníes informaron que dos miembros de la Guardia Revolucionaria murieron y otros dos resultaron heridos tras un ataque armado en la provincia de Kermanshah, hecho que las autoridades calificaron como “terrorista”.
La combinación de tensión militar, crisis humanitaria y negociaciones indirectas mantiene abierto un escenario incierto en Medio Oriente, donde cualquier movimiento de Israel, Irán o Estados Unidos podría redefinir el curso de los próximos días.
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— Benjamin Netanyahu – בנימין נתניהו (@netanyahu) June 30, 2026







