El Senado rechazó este martes la acusación constitucional contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau y cerró un capítulo que volvió a instalar el debate sobre el uso de este mecanismo como herramienta de confrontación política.
El libelo, impulsado por parlamentarios del Partido Nacional Libertario y del Partido Republicano, buscaba atribuir responsabilidad política al exsecretario de Estado por presuntas irregularidades en las proyecciones fiscales elaboradas al término del gobierno anterior. Sin embargo, ninguno de sus cuatro capítulos alcanzó los votos necesarios para prosperar en la Cámara Alta.
UNA DERROTA ANUNCIADA EN LA CÁMARA ALTA
La Cámara de Diputadas y Diputados aprobó la acusación una semana antes, con 77 votos a favor, 68 en contra y una abstención, pero el escenario en el Senado anticipaba un trámite cuesta arriba. La falta de apoyos suficientes, las abstenciones y algunas inhabilitaciones terminaron debilitando el avance del libelo.
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El primer capítulo fue rechazado por 16 votos a favor, 25 en contra y 4 abstenciones. El segundo obtuvo solo 9 apoyos, frente a 32 votos en contra y 2 abstenciones. El tercero fue desestimado con 16 votos favorables, 26 en contra y 3 abstenciones, mientras que el cuarto cerró la tramitación con 10 votos a favor, 33 en contra y 2 abstenciones.
EL ESTÁNDAR CONSTITUCIONAL AL CENTRO DEL DEBATE
Durante la discusión, varios senadores cuestionaron que las diferencias en estimaciones fiscales pudieran transformarse automáticamente en una infracción constitucional. El argumento principal de quienes rechazaron la acusación fue que una mala proyección, una crítica a la gestión económica o una discrepancia técnica no bastan para activar una sanción de esta gravedad.
Desde esa vereda, se insistió en que la acusación constitucional debe reservarse para hechos graves, concretos y debidamente acreditados, no para resolver controversias políticas o evaluar la conducción económica de una administración.
Quienes apoyaron total o parcialmente el libelo plantearon que el caso ponía en juego la transparencia, la probidad y la responsabilidad fiscal. A su juicio, las diferencias entre las proyecciones y el estado real de las finanzas públicas ameritaban una señal política fuerte desde el Congreso.
Sin embargo, esa postura no logró sumar los votos suficientes. Incluso dentro de sectores oficialistas hubo diferencias respecto de los capítulos, lo que terminó por fragmentar el respaldo a la acusación.
UN CIERRE CON EFECTOS POLÍTICOS MÁS AMPLIOS
El rechazo a la acusación contra Grau no solo despeja la situación del exministro, sino que también deja abierta una discusión mayor sobre el uso reiterado de este instrumento en los últimos años.
En la práctica, el Senado envió una señal de contención institucional: las acusaciones constitucionales no pueden transformarse en una vía habitual para sancionar diferencias de gestión ni en una extensión de la disputa política entre gobiernos entrantes y salientes.
Con la votación de este martes, el libelo quedó definitivamente descartado y Nicolás Grau no enfrentará sanciones políticas por esta vía.
⚖️🇨🇱 Senado rechaza acusación constitucional
La Sala del Senado rechazó la acusación contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau tras una jornada de debate y votación 🏛️
🗳️ Resultado por capítulos:
✔️ Cap. 1: 25 en contra, 16 a favor, 4 abstenciones
✔️ Cap. 2: 32 en contra, 9… pic.twitter.com/zcAwzVAuBQ— Senado Chile (@Senado_Chile) June 30, 2026




