Cada 11 de julio, Chile conmemora el Día del Periodista, una fecha que recuerda la promulgación de la Ley N.º 12.045 de 1956, que creó el Colegio de Periodistas de Chile y reconoció oficialmente la profesión en el país.
Sin embargo, esta jornada trasciende cualquier celebración gremial: es un recordatorio de la importancia de quienes dedican su vida a buscar la verdad, incluso cuando hacerlo implica enfrentar censura, persecución o la muerte.
EL ORIGEN DE UNA PROFESIÓN QUE CAMBIÓ EL MUNDO
Desde que aparecieron las primeras publicaciones impresas hace siglos, el periodismo nació con una misión clara: informar a la ciudadanía y fiscalizar al poder.
Thomas Jefferson, uno de los padres fundadores de Estados Unidos, resumió esa idea en una frase que hasta hoy acompaña a generaciones de reporteros:
“Si tuviera que decidir entre un gobierno sin periódicos o periódicos sin gobierno, no dudaría en elegir lo segundo.”
Porque una democracia solo puede fortalecerse cuando las personas tienen acceso a información libre, plural y verificada.
LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN: UN DERECHO QUE AÚN SE DEFIENDE
La historia demuestra que los primeros objetivos de los regímenes autoritarios suelen ser los periodistas.
Durante las dictaduras latinoamericanas, incluida la chilena, numerosos medios fueron clausurados, periodistas fueron perseguidos, encarcelados, exiliados e incluso asesinados por investigar violaciones a los derechos humanos o denunciar abusos del poder.
La censura intentó imponer el silencio, pero muchos reporteros siguieron escribiendo, investigando y publicando, muchas veces arriesgando sus propias vidas.
Incluso en democracia, la libertad de prensa continúa enfrentando amenazas. Hace solo unos días, un tribunal chileno condenó a un exjuez y a un exjefe de inteligencia por el espionaje ilegal contra el periodista Mauricio Weibel mientras investigaba casos de corrupción, en un fallo considerado histórico para la protección de la libertad de expresión.
PERIODISTAS QUE CAMBIARON LA HISTORIA
El periodismo mundial ha sido moldeado por figuras que transformaron la forma de contar la realidad.
Entre ellas destacan:
- Nellie Bly, pionera del periodismo de investigación e infiltración.
- Oriana Fallaci, reconocida por sus entrevistas a líderes mundiales y coberturas de guerra.
- Anna Politkóvskaya, asesinada tras denunciar abusos durante la guerra en Chechenia.
- Christiane Amanpour, referente del periodismo internacional en zonas de conflicto.
Cada uno dejó una huella demostrando que informar también puede ser un acto de valentía.
LOS NOMBRES QUE MARCARON EL PERIODISMO CHILENO
Chile también ha visto surgir periodistas que transformaron la profesión.
Uno de los nombres imprescindibles es Lenka Franulic, considerada una de las grandes pioneras del periodismo chileno. En 1957 se convirtió en la primera mujer en recibir el Premio Nacional de Periodismo, abrió camino para las futuras generaciones de reporteras y destacó por sus entrevistas a importantes figuras de la política, la cultura y las artes. Su legado permanece vivo a través del Premio Lenka Franulic, otorgado por la Asociación Nacional de Mujeres Periodistas para reconocer la trayectoria de destacadas comunicadoras del país.
Otro de los nombres más importantes es Patricia Verdugo, Premio Nacional de Periodismo, cuya investigación sobre violaciones a los derechos humanos durante la dictadura quedó plasmada en obras como Los Zarpazos del Puma. Su trabajo ayudó a reconstruir una parte de la historia que muchos intentaban ocultar.
También destaca Juan Emilio Pacull, impulsor de la creación del Colegio de Periodistas y uno de los grandes responsables de profesionalizar la actividad en Chile.
Más recientemente, Abraham Santibáñez, fallecido este año, dejó una huella profunda al documentar algunos de los crímenes más graves de la dictadura y convertirse en un referente de la ética periodística.
Y mucho antes, Luis Mesa Bell, conocido como el primer mártir del periodismo chileno, perdió la vida tras denunciar hechos de corrupción, convirtiéndose en un símbolo de los riesgos que puede implicar ejercer esta profesión.
CUANDO INFORMAR CUESTA LA VIDA
Ser periodista sigue siendo una de las profesiones más peligrosas del mundo.
Las guerras, los conflictos armados y el crimen organizado han cobrado la vida de cientos de reporteros.
En Gaza, numerosos periodistas han muerto mientras documentaban bombardeos, destrucción y el impacto humanitario del conflicto. Sus cámaras, micrófonos y libretas se transformaron en herramientas para mostrar al mundo una realidad que, de otra manera, permanecería invisible. Entre ellos estuvo el corresponsal palestino Ismail Al-Ghoul, fallecido mientras realizaba una cobertura en terreno.
Pero la violencia contra la prensa no ocurre únicamente en los frentes de guerra. En distintos países, periodistas continúan siendo amenazados, encarcelados o asesinados por investigar el crimen organizado, la corrupción o las violaciones a los derechos humanos. Cada ataque contra un periodista no solo silencia una voz: también priva a la ciudadanía de su derecho a estar informada.
UNA FRASE QUE DEFINE LA PROFESIÓN
El escritor británico George Orwell dejó una de las definiciones más recordadas del oficio:
“Periodismo es publicar aquello que alguien no quiere que publiques. Todo lo demás son relaciones públicas.”
Una frase que, décadas después, continúa reflejando la esencia del periodismo.
MÁS QUE UNA FECHA
El Día del Periodista no solo reconoce a quienes trabajan frente a una cámara, detrás de un micrófono o escribiendo una noticia.
También homenajea a quienes hicieron preguntas incómodas, investigaron cuando otros guardaban silencio y entendieron que informar no consiste únicamente en contar lo que ocurre, sino en proteger el derecho de toda la sociedad a conocer la verdad.
En tiempos donde la desinformación circula con rapidez y las redes sociales multiplican rumores, el periodismo profesional sigue siendo un pilar fundamental para verificar los hechos, contrastar versiones y entregar información confiable. Su labor no siempre es cómoda, pero continúa siendo indispensable para una sociedad libre.
Porque, al final, el periodismo no pertenece a los periodistas.
Pertenece a los ciudadanos.
NOTA DE LA REDACCIÓN
Este 11 de julio se celebran los 70 años de la fundación del Colegio de Periodistas. Son 70 años del Colegio de Periodistas: Un compromiso ineludible con la verdad
Este 11 de julio no es una fecha cualquiera. Se cumplen 70 años desde que, en 1956, se oficializó la creación del Colegio de Periodistas de Chile mediante la Ley 12.045. Siete décadas después, el aniversario llega en un momento donde el ejercicio del oficio enfrenta desafíos inéditos, obligando a nuestra orden a mirar atrás no solo para celebrar, sino para reafirmar la vigencia de sus principios fundacionales.
Nacido como un baluarte para organizar la profesión y garantizar un ejercicio ético, el Colegio ha sido mucho más que un ente gremial: ha sido el guardián de la libertad de expresión en los momentos más oscuros de nuestra historia republicana. En sus 70 años de trayectoria, la institución ha mantenido un compromiso inquebrantable con el derecho a la información, siendo una voz necesaria cuando el poder ha intentado —por diversas vías— silenciar la fiscalización periodística.
La ética periodística, piedra angular de nuestra labor, ha sido el eje sobre el cual el Colegio ha construido su legado. En un tiempo donde la desinformación y el «mercadeo de la política» amenazan con desvirtuar la importancia de la prensa, el Código de Ética de la orden se erige hoy, más que nunca, como una brújula indispensable para mantener la transparencia y el compromiso con la ciudadanía por sobre los intereses particulares.
En este 70° aniversario, el desafío de la institución es doble: debe proteger a sus colegiados ante la creciente precarización laboral y, al mismo tiempo, adaptarse a la vertiginosa era digital sin perder la profundidad del análisis. Como señalara la propia institución en su balance reciente, el Colegio sigue siendo ese punto de encuentro donde los periodistas chilenos encuentran refugio y defensa ante el Estado y los poderes fácticos.
Hoy, mientras el gremio celebra siete décadas de lucha y rigor, renovamos el compromiso de hacer un periodismo que no solo informe, sino que cuestione, fiscalice y, sobre todo, que nunca se venda al mejor postor.
Mario López M Director de Está Pasando y equipo editorial






