Tras una intensa agenda internacional, reuniones diplomáticas y exposiciones ante los principales órganos del organismo multilateral, la exmandataria chilena se instala entre las candidaturas con mayores opciones para dirigir la ONU a partir de 2027.
La etapa decisiva
Durante las últimas semanas, la ex Alta Comisionada para los Derechos Humanos enfrentó algunos de los hitos más relevantes del proceso de selección.
Primero compareció ante los 193 Estados miembros de la Asamblea General, donde defendió durante tres horas su programa para modernizar Naciones Unidas. Posteriormente expuso ante el Consejo de Seguridad, integrado por los quince países que tendrán la primera palabra en la definición del próximo secretario general y donde los cinco miembros permanentes mantienen poder de veto.
En paralelo, participó en debates internacionales con los demás aspirantes y desarrolló una agenda de reuniones con representantes diplomáticos destinada a consolidar apoyos antes de las consultas reservadas que comenzarán en las próximas semanas.
Una candidatura que sigue creciendo
La información publicada por La Tercera sostiene que ese despliegue ha permitido a Bachelet consolidarse nuevamente entre las candidaturas mejor evaluadas dentro del proceso.
La elección continúa abierta y dependerá, en buena medida, del resultado de las consultas informales que realizará el Consejo de Seguridad y de la eventual utilización del derecho a veto por parte de alguno de sus integrantes permanentes.
De hecho, el Premio Nobel y exvicepresidente de Estados Unidos Al Gore, expresó públicamente que la expresidenta «sería una secretaria general de la ONU fantástica y le deseo lo mejor».
Si bien su respaldo se da en un momento clave del proceso de selección, su apoyo tiene más peso comunicacional que incidencia en la decisión de Estados Unidos. Con todo, Bachelet hoy aparece fortalecida por una intensa ofensiva diplomática y por el respaldo que continúa recibiendo desde distintos actores internacionales.
Reuniones con embajadores, debates multilaterales y exposiciones ante los principales órganos del organismo forman parte de una estrategia que busca consolidar apoyos en la recta decisiva del proceso. Su actual visita a Bahréin en medio de las tensiones en el Golfo, habla de su potente despliegue.







