La propuesta para flexibilizar la distribución de la jornada laboral abrió una nueva controversia política. Las exministras Camila Vallejo y Jeannette Jara acusaron que la iniciativa podría trasladar el costo de la reactivación económica hacia las familias trabajadoras, especialmente aquellas que deben compatibilizar el empleo con labores de cuidado o estudios.
A través de un video difundido en Instagram, las exautoridades del gobierno de Gabriel Boric cuestionaron una de las recomendaciones entregadas por la Mesa de Reactivación Laboral al Ejecutivo. La fórmula plantea ampliar el período utilizado para calcular el promedio de la jornada ordinaria, actualmente fijado en cuatro semanas.
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Aunque la propuesta no establece una jornada permanente de 52 horas, sí permitiría concentrar una mayor carga laboral en algunas semanas, siempre que posteriormente se compense con períodos de menor actividad y se respete el promedio legal.
EL COSTO DE CONCENTRAR LAS HORAS
Vallejo sostuvo que la discusión no puede limitarse a las compensaciones posteriores, porque una semana extensa tendría efectos inmediatos sobre la vida personal de los trabajadores.
“¿Quién puede tener una buena vida trabajando 52 horas en una semana?”, cuestionó la exministra, quien advirtió que esa carga podría traducirse en jornadas superiores a las diez horas diarias.
Jara agregó que una distribución de ese tipo afectaría especialmente a madres, padres, estudiantes y personas responsables de tareas domésticas. “Para quienes dividen su tiempo entre las tareas de la casa y las del empleo, 52 horas es una gran carga”, señaló.
REACTIVACIÓN LABORAL BAJO PRESIÓN
La Mesa de Reactivación Laboral presentó a fines de junio un paquete de 22 medidas destinadas a enfrentar el desempleo, que llegó al 9,4% durante el trimestre marzo-mayo.
Entre sus recomendaciones figura extender el ciclo de cálculo de la jornada a 15 semanas o incluso hasta un año. El documento mantiene un límite máximo de 52 horas semanales al sumar horas ordinarias y extraordinarias, techo contemplado actualmente para situaciones excepcionales.
Las propuestas también incluyen subsidios a la contratación, capacitación, incentivos al empleo femenino y un mecanismo temporal para reducir jornadas durante crisis económicas, financiado parcialmente con el Seguro de Cesantía.
Vallejo y Jara llamaron al Gobierno a no convertir la búsqueda de mayor flexibilidad en un retroceso para la reducción gradual de la jornada. “Las 40 horas se defienden”, concluyó la exministra del Trabajo.
🇨🇱 El Estado no decide por los trabajadores. ( 40 horas)
Somos adultos, no niños. Si alguien quiere trabajar 40 horas, perfecto. Pero si otro quiere trabajar 48 o 52 horas para ganar más y ambas partes están de acuerdo, ¿por qué el Estado debe prohibírselo?
No todos pueden vivir…— Evelyn (@cathy192021) July 13, 2026







