El Ejecutivo presentará esta semana un proyecto que permitirá distribuir la jornada laboral en períodos más extensos, especialmente en actividades con fuertes variaciones estacionales. La propuesta mantendrá el promedio legal de horas, pero abrirá el debate sobre los límites que deberán aplicarse para evitar semanas prolongadas de alta carga laboral.
El ministro del Trabajo, Tomás Rau, descartó que la iniciativa pretenda establecer una jornada fija de 52 horas semanales. Según explicó, el objetivo consiste en ampliar el ciclo utilizado para calcular el promedio de horas trabajadas, que actualmente considera un período de cuatro semanas.
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“Las 40 horas no se cambian. Lo que cambia es cómo tú promedias o calculas las 40 horas”, afirmó el secretario de Estado en conversación con T13 Radio.
JORNADAS VARIABLES SEGÚN LA DEMANDA
La propuesta establecería un ciclo general de entre 15 y 16 semanas, siguiendo modelos aplicados en países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Para sectores estacionales, como el turismo, la gastronomía y el comercio, el período podría extenderse hasta las 52 semanas trabajadas.
Este mecanismo permitiría que una empresa aumente las horas de trabajo durante etapas de mayor actividad, como Navidad o la temporada turística, y compense posteriormente ese incremento con semanas más cortas.
Rau insistió en que la jornada promedio no aumentará. Mientras continúe vigente la etapa de reducción gradual, el cálculo deberá respetar las 42 horas semanales actuales, independientemente de que el promedio se determine en 16, 30 o 52 semanas.
GOBIERNO PROMETE ESTABLECER LÍMITES
El ministro reconoció que el proyecto deberá incorporar resguardos para impedir que los trabajadores enfrenten períodos excesivamente largos con jornadas intensivas. “Obviamente tenemos que velar porque ese promedio sea armónico”, sostuvo.
También señaló que una semana podría alcanzar las 52 horas al sumar jornada ordinaria y horas extraordinarias, posibilidad que ya contempla la normativa, pero recalcó que esas horas deberán compensarse posteriormente.
“No es aumentar a 52 horas la jornada, por ningún motivo. Las 40 horas son las 40 horas”, enfatizó.
PAQUETE DE CAMBIOS LABORALES
El Gobierno presenta la ampliación del ciclo de cálculo como una herramienta para que las empresas respondan a cambios en la demanda y mantengan puestos de trabajo.
La modificación formará parte de un paquete laboral más amplio, que también contempla contratos por horas, ajustes al proyecto de sala cuna y una propuesta de indemnización por años de servicio a todo evento.
La discusión legislativa deberá determinar hasta dónde puede llegar esa flexibilidad y qué mecanismos garantizarán que la redistribución de las horas no termine debilitando los descansos ni aumentando la carga laboral efectiva.






