El Ministerio de la Mujer inició una nueva etapa de reorganización interna tras confirmarse la desvinculación de dos funcionarias vinculadas a la controversia por aumentos salariales al interior de la cartera.
Las nuevas salidas corresponden a Jacqueline Metayer y Paula Figueroa. Las decisiones se producen mientras continúan las indagaciones sobre incrementos de remuneraciones que habrían alcanzado hasta un 35% y permitido que algunas funcionarias recibieran ingresos superiores a los de la propia ministra Judith Marín.
DOS NUEVAS BAJAS EN LA CARTERA
Metayer había sido promovida poco después de que se oficializara la salida de la exsubsecretaria Daniela Castro, una de las autoridades involucradas en la crisis interna que afectó al ministerio.
Figueroa, en tanto, se desempeñaba como jefa de la División Jurídica y anteriormente había formado parte de la administración de la exalcaldesa de Maipú Katy Barriga.
Las desvinculaciones buscan responder a los cuestionamientos por los mecanismos utilizados para autorizar las mejoras salariales y determinar eventuales responsabilidades administrativas.
UNA TERCERA FUNCIONARIA BAJO EVALUACIÓN
De acuerdo con los antecedentes conocidos, existe una tercera funcionaria cuya permanencia también se encuentra bajo revisión. Sin embargo, cualquier decisión administrativa estaría pendiente debido a que actualmente se encuentra haciendo uso de su feriado legal.
Hasta el momento, el ministerio no ha informado públicamente cuándo concluirán las indagaciones ni si existen otras personas involucradas en los aumentos de remuneraciones.
CRISIS REQUIRIÓ INTERVENCIÓN PRESIDENCIAL
La controversia salarial se suma a las tensiones que marcaron la relación entre Marín y la exsubsecretaria Castro. El conflicto alcanzó tal magnitud que requirió la intervención del presidente José Antonio Kast para destrabar la disputa y reorganizar la conducción de la cartera.
Con las nuevas salidas, la ministra intenta recuperar el control político y administrativo del ministerio. Sin embargo, la eventual remoción de una tercera funcionaria y los resultados de la investigación mantienen abierta una crisis que todavía podría provocar nuevas decisiones.







