El Cardenal Fernando Chomali apunta a la corrupción como el enemigo número 1 de Chile en el Tedeum. La homilía fue en todo caso bastante más amplia: confrontación política, proyectos personales, violencia, familia, natalidad y responsabilidad pública.
Chomali lanzó este viernes una dura advertencia sobre la corrupción y llamó a la clase política a superar la confrontación durante el tradicional Te Deum Ecuménico de Fiestas Patrias.
Frente al Presidente José Antonio Kast, autoridades de los distintos poderes del Estado y representantes de diversas confesiones religiosas, el arzobispo de Santiago calificó la corrupción como “el enemigo número uno de Chile”. También la describió como “el mal de todos los males” y un cáncer capaz de corroer las bases de la sociedad.
Chomali advirtió que su avance facilita el ingreso del crimen organizado, la delincuencia, el narcotráfico y la trata de personas. Por ello, llamó especialmente a quienes ejercen responsabilidades públicas a actuar con honestidad y rectitud.
Del adversario al enemigo
El cardenal dedicó también parte importante de su mensaje a la confrontación política y a la necesidad de recuperar el diálogo. “Chile necesita una clase política capaz de situarse por sobre la confrontación permanente”, afirmó. Planteó además que las convicciones deben imponerse sobre los intereses personales y pidió humildad para reconocer que ningún sector posee por sí solo todas las respuestas.
En ese contexto llamó a “salir al encuentro de mi adversario, no de mi enemigo político” y sostuvo que el bienestar del país debe ubicarse por encima de los intereses particulares.
Chomali fue especialmente directo al abordar las prioridades que, a su juicio, enfrenta Chile. Señaló que no son tiempos para proyectos personales, pasar cuentas, superficialidades ni frivolidades. Por el contrario, sostuvo que el país necesita “grandes acuerdos y generosos consensos”, junto con recuperar una mirada común capaz de transitar desde el “tú o yo” hacia un “nosotros”.
Seguridad y causas de la violencia
El arzobispo también abordó la delincuencia y sostuvo que enfrentarla requiere instituciones firmes, autoridades responsables y una respuesta decidida del Estado. Sin embargo, advirtió que la seguridad no puede reducirse únicamente a perseguir delitos. También llamó a enfrentar las condiciones que favorecen la violencia, entre ellas la segregación, la pobreza y la falta de oportunidades.
La homilía incluyó además referencias a la baja natalidad, la soledad y las dificultades para compatibilizar la vida familiar con el trabajo. Chomali llamó directamente a los jóvenes a formar familias, asumir responsabilidades y desarrollar sus proyectos de vida.
El Te Deum de este viernes fue el primero encabezado por Chomali durante el gobierno de José Antonio Kast. La ceremonia reunió en la Catedral Metropolitana a representantes de distintas confesiones cristianas y de las comunidades judía y musulmana.
El mensaje tuvo distintos destinatarios y recorrió varios problemas del país. Pero Chomali concentró su advertencia más severa en uno: la corrupción y su capacidad para destruir la confianza y contaminar las instituciones.







