La expresidenta obtuvo apenas un voto de aliento y recibió 11 de desaliento en el tercer sondeo del Consejo de Seguridad. Con ello, Bachelet pierde terreno en fase final de candidatura ONU. Partió con seis respaldos en julio y ahora quedó séptima entre ocho candidatos.
La candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas sufrió este viernes su peor resultado. La expresidenta consiguió apenas un voto de aliento frente a 11 de desaliento y tres países que optaron por no expresar opinión.
La votación es informal y sus resultados no eliminan automáticamente a ningún candidato. Sin embargo, permite medir los apoyos y resistencias que enfrenta cada postulante antes de que el Consejo de Seguridad deba recomendar un nombre a la Asamblea General.
De seis votos a uno
La trayectoria de Bachelet durante las tres votaciones muestra un deterioro constante. En el primer sondeo, realizado el 30 de julio, obtuvo seis votos de aliento, cinco de desaliento y cuatro sin opinión.
Tres semanas después perdió cuatro respaldos. El segundo straw poll le entregó solo dos votos favorables, mientras seis países desalentaron su candidatura y siete evitaron pronunciarse.
Este viernes perdió otro apoyo y los votos de desaliento prácticamente se duplicaron hasta llegar a once.
La costarricense Rebeca Grynspan encabezó esta tercera medición con nueve votos de aliento, seguida por la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett, quien consiguió ocho. El argentino Rafael Grossi quedó entre quienes obtuvieron cinco respaldos.
Sin el respaldo de Chile
La candidatura de Bachelet fue presentada originalmente por Chile, Brasil y México durante los últimos meses del gobierno de Gabriel Boric. Sin embargo, la administración de José Antonio Kast retiró en marzo el patrocinio chileno y argumentó las bajas probabilidades de éxito de la postulación.
Brasil y México decidieron mantener su respaldo. Después del mal resultado de agosto, la expresidenta viajó a ambos países y sostuvo reuniones con Luiz Inácio Lula da Silva y Claudia Sheinbaum antes de resolver la continuidad de su campaña.
La propia Bachelet había reconocido públicamente la dificultad de alcanzar el cargo. “Sé que no voy a ser secretaria general”, afirmó a comienzos de septiembre durante un conversatorio realizado en la Universidad Diego Portales.
Un viaje en un escenario diferente
El resultado se conoce un día después de confirmarse que Bachelet viajará a Nueva York durante la Semana de Alto Nivel de Naciones Unidas. Su equipo todavía prepara la agenda que desarrollará en Estados Unidos.
El viaje estaba previsto precisamente en una etapa considerada decisiva para medir la viabilidad de su candidatura. Durante la próxima semana podría realizarse un cuarto sondeo informal.
Bachelet todavía permanece formalmente en carrera y Brasil y México mantienen, hasta ahora, su patrocinio.
Pero los números dejaron de mostrar solamente una candidatura rezagada. En tres votaciones, sus apoyos cayeron de seis a uno y los desalientos aumentaron de cinco a once.
La próxima decisión ya no dependerá solamente de conseguir nuevos votos. También será determinar si todavía tiene sentido continuar buscándolos.







