Este miércoles, las senadoras Fabiola Campillai y Camila Flores protagonizaron un duro y violento intercambio verbal en el Congreso a raíz de un debate sobre indultos a uniformados del estallido social. En el cruce se lanzaron graves descalificaciones personales y se enrostraron polémicas judiciales recientes, como la investigación por fraude al fisco que afecta a Flores y la contratación del yerno de Campillai.
En el marco de la solicitud de indultos, Campillai, víctima de apremios ilegítimos que le causaron ceguera, increpó a los parlamentarios impulsores tildándolos de “delincuentes defendiendo a delincuentes”, apuntando directamente a Camila Flores.
«Contratar al amante» y «señora de feria»
A esta, le reprochó la investigación judicial en su contra por presunto fraude al fisco y el allanamiento de sus oficinas parlamentarias, además de aludir a polémicas de su vida privada. Ahí la acusó de contratar a un presunto amante con recursos públicos.
La respuesta no se hizo esperar y Flores acusó a su colega de haber llegado al Senado «haciéndose la víctima». Igualmente, le representó haber contratado a su yerno como chofer con recursos del Estado a pesar de tener antecedentes judiciales. Flores también lanzó calificativos despectivos como “cuma total” y “señora de feria”.
Debieron separarlas
Fue más allá y Flores le gritó a Campillai que “cuando la gente vota por personas que intelectualmente son deficientes (…) pasan este tipo de cosas”. El el climax del altercado, la parlamentaria de RN dijo irónicamente que espera que el Presidente otorgue un indulto al excapitán de Carabineros Patricio Maturana, condenado por las lesiones que dejaron ciega a Campillai.
El altercado, no quedó ahí. Los epítetos siguieron subiendo de tono en pasillos y dependencias de la Cámara Alta. Los gritos e insultos mutuos motivó la intervención física de otros parlamentarios —como la senadora Daniella Cicardini— para separarlas y evitar que el altercado pasara a mayores. Finalmente, la Mesa del Senado decidió remitir los antecedentes del caso a la Comisión de Ética tras una dura declaración.
A la Comisión de Ética
En ella, la Mesa del Senado se pronuncia sobre «los hechos ocurridos en dependencias del Senado y que involucraron un intercambio de expresiones entre dos senadoras». Lo hizo reafirmando «que las opiniones y el ejercicio de la libertad de expresión constituyen pilares fundamentales de la actividad parlamentaria. Sin embargo, estos principios deben ir acompañados de un trato respetuoso que contribuya a fortalecer la confianza ciudadana en las instituciones democráticas».
Hizo además un «llamado a todas las senadoras y senadores a privilegiar el diálogo, la argumentación y el respeto institucional». También a respetar las divergencias.
Informó que «Por acuerdo de Comités, hemos tomado la decisión como Mesa del Senado que será la Comisión de Ética la encargada de pronunciarse sobre el tema».







