El número de fallecidos por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia aumentó a más de 250, según estimaciones de autoridades locales citadas por Reuters. La emergencia también deja más de 900 heridos y un número todavía indeterminado de desaparecidos.
El movimiento telúrico se registró el lunes 10 de agosto y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó. El terremoto golpeó con especial fuerza al occidente colombiano y provocó graves daños en ciudades como Pereira, Cali y Manizales, además de afectar a numerosas comunidades del Eje Cafetero.
RESCATISTAS BUSCAN SOBREVIVIENTES
Bomberos, policías, militares, voluntarios y equipos especializados continúan removiendo concreto y estructuras metálicas para localizar a personas atrapadas. Las labores se concentran en edificios residenciales y otras instalaciones que colapsaron durante el sismo.
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La Cruz Roja de Colombia activó su sala nacional de crisis y desplegó equipos de búsqueda, rescate y atención humanitaria. En distintas ciudades, familiares permanecen en las inmediaciones de las estructuras destruidas a la espera de noticias sobre sus seres queridos.
El Servicio Geológico Colombiano registró decenas de réplicas desde el terremoto principal. La más fuerte alcanzó una magnitud de 4,8 y los nuevos movimientos se localizaron en sectores como El Litoral del San Juan, Sipí y San José del Palmar.
DAÑOS AFECTAN INFRAESTRUCTURA ESTRATÉGICA
El aeropuerto internacional Matecaña de Pereira suspendió sus operaciones comerciales debido a los daños sufridos en su infraestructura. El desprendimiento de parte del techo y de la fachada provocó la muerte de tres personas que esperaban abordar un vuelo.
El terremoto también causó graves afectaciones en hospitales, viviendas, iglesias, servicios públicos y redes de transporte. Varias comunidades del Chocó permanecen aisladas debido a las dificultades de acceso y a la precariedad de las comunicaciones.
COMUNIDAD INTERNACIONAL OFRECE AYUDA
La Organización de las Naciones Unidas desplegó equipos para evaluar las necesidades de las zonas damnificadas, mientras aguarda una solicitud formal de asistencia internacional.
La Unión Europea activó su mecanismo de ayuda consular y el sistema satelital Copernicus para apoyar la evaluación de los daños. Además, anunció financiación humanitaria para atender la emergencia.
El Banco Interamericano de Desarrollo habilitó US$300 millones en financiación de emergencia y otros US$500.000 en ayuda humanitaria. Las autoridades colombianas advirtieron que el balance de víctimas podría aumentar conforme avancen las labores de búsqueda entre los escombros.
Se logra recuperar la vida de un menor de edad de esta tragedia, que hoy en Luta, a muchas familias en Colombia, un niño vuelve a la vida @DCoronell @CaracolRadio @CBS @CNNEE @iliacalderon #Colombia 🇨🇴 pic.twitter.com/nQWFxUZE7p
— AFROMEDIOS (@Afromedios) August 10, 2026







