Después de seis años alejada de los escenarios, Céline Dion concretó su esperado regreso con un emotivo concierto en París, donde no pudo contener las lágrimas durante los primeros minutos de la presentación.
Céline Dion dio inicio así a una serie de 26 conciertos exclusivos en la capital francesa, programados entre septiembre y octubre, además de otras diez fechas previstas para mayo de 2027.
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Cerca de 35 mil personas llegaron hasta el Plenitude Arena, en Nanterre, para acompañar el retorno de la cantante. Tras abrir el espectáculo con On ne change pas, Dion se emocionó hasta las lágrimas.
“Prometí no llorar, no cumplo mis promesas”, confesó frente al público.
Sin embargo, la cantante aclaró que se trataba de “lágrimas de alegría”, en medio de su regreso a los escenarios tras años marcados por el Síndrome de la Persona Rígida, una enfermedad neurológica que afecta su movilidad y control muscular.
“HE APRENDIDO A VIVIR CON ESTA FRAGILIDAD”
El concierto comenzó con poco más de 45 minutos de retraso respecto del horario anunciado, pero el público que llegó desde distintos lugares del mundo mantuvo su entusiasmo y recibió a la intérprete con una cálida ovación.
“Hay algo que puedo decirles en tres palabras: yo estoy bien. He aprendido a vivir con esta fragilidad; al convivir con ella, la he domesticado y he decidido convertirla en una fuerza vital (…) Esta noche cantamos, bailamos y celebramos”, afirmó Céline Dion, según consignaron medios franceses.
De esta manera, Dion dejó en evidencia su intención de retomar progresivamente su actividad artística pese a las dificultades que enfrenta producto de su enfermedad.
DION VOLVIÓ A CANTAR SUS GRANDES ÉXITOS
Para esta presentación especial, la artista apostó por un estilismo de Dior, firma francesa que ya la había vestido durante otras ocasiones importantes, entre ellas su participación en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de París 2024.
El espectáculo también reunió a diversas figuras internacionales. Entre los asistentes estuvieron Michelle Obama, además de los políticos Édouard Philippe y Gabriel Attal, ambos mencionados entre los posibles candidatos para las elecciones presidenciales francesas de 2027.
También acudieron figuras del mundo artístico, como la cantante Aya Nakamura y el actor Pio Marmaï.
Durante las más de dos horas de concierto hubo momentos de dificultad. En medio de la interpretación de The Chase, Dion cometió un error y debió detenerse para pedir disculpas antes de continuar con la presentación.
No obstante, también protagonizó momentos de gran despliegue vocal al interpretar canciones como I’m Alive.
“MY HEART WILL GO ON” MARCÓ UNO DE LOS MOMENTOS MÁS ESPERADOS
El repertorio incluyó algunos de los mayores éxitos de la carrera de la cantante, entre ellos My Heart Will Go On, The Power of Love, Love Can Move Mountains y The Prayer.
Hacia el cierre, Dion realizó además un pequeño homenaje a Maria Callas y volvió a interpretar algunas de las canciones más esperadas por sus seguidores, como All by Myself, Pour que tu m’aimes encore y S’il suffisait d’aimer.
Finalmente, la artista se despidió del público con un mensaje cargado de emoción:
“Gracias por haber respondido a mi invitación. Los quiero, hasta pronto”.
UNA VUELTA MARCADA POR SU LUCHA CONTRA LA ENFERMEDAD
El regreso de Dion ocurre mientras continúa enfrentando el Síndrome de la Persona Rígida, una enfermedad neurológica que afecta su sistema nervioso y puede provocar espasmos y dificultades para controlar los músculos.
La condición incluso puede dificultar acciones cotidianas como caminar y también afectar las cuerdas vocales, por lo que la cantante ha debido realizar un intenso trabajo para recuperar el control físico necesario para volver a presentarse.
En ese contexto, su regreso a París adquirió un significado especial para sus seguidores.
“DIONMANÍA” SE APODERA DE PARÍS
La expectación comenzó incluso antes del primer concierto. En abril, nueve millones de personas se inscribieron para intentar acceder a las primeras entradas, cuyos precios fluctuaban entre 89,50 y 298,50 euros.
Durante las semanas previas al espectáculo, numerosos seguidores se concentraron diariamente en el hotel donde se hospedaba la cantante mientras acudía a sus ensayos. Dion, además, no dudó en acercarse a ellos para saludarlos e incluso protagonizar algunos bailes improvisados.
La fiebre por su regreso también se trasladó a distintos puntos de París, con estaciones de Metro decoradas con imágenes de la artista y un multitudinario karaoke organizado por el Ayuntamiento durante la víspera de su primer concierto.
LOS CONCIERTOS PODRÍAN GENERAR MILLONES PARA PARÍS
Además del impacto cultural, la residencia artística de Céline Dion podría significar importantes beneficios económicos para la capital francesa.
La agencia turística regional Choose Paris Region estima que su estadía podría generar entre 500 y 800 millones de euros en actividad económica, considerando el movimiento en hoteles, restaurantes, comercios y transporte.
Por su parte, la consultora especializada en turismo MKG elevó la proyección hasta los 1.000 millones de euros, según recogió Le Monde.
Las cifras reflejan el creciente peso del denominado turismo musical, fenómeno que convierte grandes conciertos y residencias de artistas internacionales en importantes motores para las ciudades que los reciben.
En el caso de París, el regreso de Céline Dion no solo significó su esperado reencuentro con los escenarios, sino también el inicio de una nueva etapa marcada por la música, la emoción y una verdadera “Dionmanía”.





