José Antonio Kast inició su gira europea con varios frentes abiertos en Chile: una crisis política por las rebajas de condenas a agresores sexuales de menores, dificultades económicas y una paralización de transportistas en San Antonio. El viaje instala una pregunta sobre sus prioridades: qué justifica destinar estos días a la agenda internacional cuando su Gobierno todavía no consigue resolver conflictos que comprometen su conducción.
El cuadro económico agrega presión. El Instituto Nacional de Estadísticas informó que el desempleo alcanzó un 9,8% en el trimestre julio-septiembre, con un aumento de 1,3 puntos porcentuales en doce meses. Las personas desocupadas crecieron un 15,3% y el número de ocupados cayó un 1,1%. Son cifras que describen un deterioro efectivo del mercado laboral.
A ello se suma una actividad prácticamente estancada. El Banco Central informó este lunes que el Imacec de septiembre aumentó apenas un 0,2% respecto del mismo mes de 2025. El dato obliga a precisar el diagnóstico: no corresponde presentar como hecho un crecimiento anual de cero, pero el resultado mensual muestra la debilidad de la economía con la que el Ejecutivo debe lidiar.
EL COSTO DE VIAJAR MIENTRAS SE ACUMULAN LAS CRISIS
El costo de oportunidad de la gira está en la atención política, la capacidad de negociación y las decisiones que el Presidente podría concentrar en los conflictos internos. La presencia en Chile no resolvería por sí sola el desempleo ni la controversia en Justicia. Sin embargo, mantener el itinerario exige explicar por qué los beneficios inmediatos del viaje justifican su ausencia en este momento.
Esa explicación resulta especialmente necesaria porque la crisis de Fernando Rabat también compromete una decisión presidencial: mantenerlo en el cargo. La salida del subsecretario Luis Silva no cerró la controversia y la oposición continúa preparando una acusación constitucional contra el ministro.
Lea también Ministro Rabat figura como imputado por rebajas de condenas a agresores sexuales
Este lunes, mientras Kast desarrollaba su agenda europea, representantes opositores entregaron en La Moneda una carta para exigir la renuncia de Rabat. El presidente del PPD, Raúl Soto, confirmó que los equipos jurídicos trabajaban en la redacción del libelo. La acusación, por tanto, seguía en preparación y no debía darse por formalmente ingresada.
El respaldo al ministro tampoco encuentra una posición uniforme en el oficialismo. Las gestiones del Gobierno para alinear a sus parlamentarios muestran que la controversia alcanza a la propia coalición y amenaza con trasladarse a una votación de consecuencias mayores.
El desgaste aparece también en las encuestas. La medición de Cadem publicada el 1 de noviembre situó la aprobación de Kast en un 26% y su desaprobación en un 69%. El respaldo cayó tres puntos respecto de la semana anterior, en medio del caso por las rebajas de condenas.
SAN ANTONIO SUMA PRESIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL
La paralización de camioneros en San Antonio agrega otro conflicto que demanda seguimiento del Ejecutivo. Los transportistas mantienen bloqueos a depósitos de contenedores y exigen reajustar las tarifas que reciben por sus servicios, ante costos de operación que consideran insostenibles.
La movilización cuenta con el respaldo de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones. Aunque el precio del combustible forma parte del malestar, la demanda central es tarifaria: cuánto pagan los generadores de carga por el traslado de contenedores.
Este lunes, el conflicto continuaba y dirigentes advertían que las restricciones podían extenderse al transporte de fruta, cuando se aproxima la temporada alta de exportación de cerezas. Esa amenaza introduce un riesgo concreto para la cadena logística. Hasta ahora, no permite afirmar que exista un paro nacional o un desabastecimiento generalizado.
Los diputados del PDG Tamara Ramírez y Fabián Ossandón ya habían solicitado suspender la gira. Ramírez calificó el viaje como una “desconexión total”; Ossandón reclamó que el Ejecutivo priorizara el empleo y el costo de la vida. Sus cuestionamientos apuntan al centro del problema: la capacidad presidencial para ordenar prioridades cuando distintos conflictos empiezan a superponerse.
MALVINAS: UN RIESGO DIPLOMÁTICO QUE EXIGE ATENCIÓN
A los problemas internos se suma la controversia por la ruta comercial que proyecta conectar Punta Arenas con las islas Malvinas/Falkland mediante el buque chileno Danstar.
Una investigación de BioBioChile reportó advertencias de fuentes de inteligencia sobre un eventual “evento crítico” con Argentina. El escenario descrito incluía una posible interceptación por la Prefectura Naval o la Armada trasandina. Se trata de un riesgo informado por fuentes periodísticas, no de una operación confirmada.
El Gobierno ha descartado señales de una decisión argentina de interceptar la nave. El subsecretario Gonzalo Arenas sostuvo que esas versiones seguían siendo especulaciones. A su vez, el ministro de Defensa, Fernando Barros, consideró innecesaria una escolta naval y defendió que la navegación está protegida por los tratados y el derecho internacional.
El antecedente exige seguimiento diplomático, aunque no autoriza a presentar como inevitable una confrontación. Para Kast, suma una obligación de coordinación a una agenda gubernamental ya tensionada.
UNA MEDALLA EN MADRID Y UNA CRISIS EN CHILE
En ese contexto, Kast recibió este lunes la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid de manos de Isabel Díaz Ayuso. La ceremonia se desarrolló en la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional.
Según registros televisivos de la prensa española, manifestantes en la Puerta del Sol cuestionaron la visita con consignas contra ambos dirigentes. La cobertura española también incorporó la controversia por las rebajas de penas, mostrando que el conflicto chileno acompañó al mandatario hasta Europa.
La agenda contempla reuniones con Santiago Abascal y Alberto Núñez Feijóo, participación en una conferencia internacional de banca y encuentros con autoridades españolas. Incluye también actividades con Giorgia Meloni en Italia, una audiencia con el papa León XIV y la Cumbre Iberoamericana.
Kast defendió el recorrido como “una gira breve, pero con visión de Estado” y destacó sus objetivos comerciales y de cooperación. Esos compromisos tienen relevancia diplomática. La dificultad política está en demostrar qué resultados concretos justifican mantener íntegramente el programa mientras su Gobierno enfrenta una crisis que sigue escalando.
EL CRITERIO QUE EXIGÍA DESDE LA OPOSICIÓN
La decisión también expone a Kast al examen de sus propias declaraciones.
En julio de 2023, cuando el gobierno de Gabriel Boric enfrentaba el caso Convenios, el entonces líder republicano le pidió reconsiderar su gira europea. Su argumento era que la gravedad de la crisis exigía evaluar si correspondía salir del país. La bancada republicana se sumó posteriormente a la solicitud de cancelar el viaje.
En enero de 2018, Kast había calificado como “un gustito” el viaje de Michelle Bachelet a Cuba, pese a que Cancillería defendía sus objetivos económicos, comerciales y de inversión.
Las circunstancias de esos viajes son distintas, pero el contraste es verificable: desde la oposición, Kast cuestionaba que los compromisos internacionales desplazaran las urgencias nacionales. Ahora debe explicar por qué su propia gira merece un criterio diferente.
LA CONDUCCIÓN NO PUEDE QUEDAR SUSPENDIDA
El problema político de Kast excede la imagen de recibir una medalla mientras aumentan los cuestionamientos en Chile. Su decisión de sostener a Rabat mantiene al Presidente directamente involucrado en una controversia cuya responsabilidad no puede trasladar por completo al ministro.
La economía débil, el deterioro del empleo y el conflicto de los transportistas amplían la exigencia de conducción. No todos esos problemas nacieron con este Gobierno ni dependen exclusivamente de una decisión presidencial, pero enfrentarlos forma parte de su mandato.
Viajar no equivale, por sí mismo, a abandonar el Gobierno. Sin embargo, mantener la gira sin resolver la crisis ministerial ni explicar con suficiente claridad su costo de oportunidad debilita el argumento presidencial. Kast tendrá que acreditar resultados del viaje y, al mismo tiempo, responder por las decisiones que mantiene abiertas en Chile. La responsabilidad de gobernar sigue siendo suya, también desde Europa.
Ayuso acaba de entregar la medalla internacional a Kast, por luchar contra la delincuencia y devolver a los chilenos tranquilidad y compromiso con los niños, después de liberar a 56 pederastas.
Las otras medallas fueron a Milei y Noboa que ayudaron a escapar al prófugo Bolsonaro. https://t.co/AU2LABlOLZ— Julián Macías Tovar (@JulianMaciasT) November 2, 2026







