Demasiado lejos para un gobierno demasiado corto, nos advierte el Sociólogo Víctor Maldonado.
«Mario Marcel presentó un texto de 28 páginas denominado “Pacto por el crecimiento económico, el progreso social y la responsabilidad fiscal”. Se da fundamento al Pacto Fiscal con una gran amplitud de contenidos.
Se conjuga una visión de gran alcance con un práctico sentido de urgencia. Parte de la base que Chile necesita de instituciones sólidas, de la colaboración de los actores políticos y económicos, y que los frutos del desarrollo lleguen a todos.
Al documento nada le falta. Tiene prioridades para el gasto, fortalece un Estado más transparente, impulsa el crecimiento con más inversión y el aumento de la productividad. Incorpora el tema tributario, su fiscalización y finaliza identificando los mecanismos institucionales para el seguimiento de compromisos.
Especifica propuestas de intervención pública para 6 años que involucran recursos en régimen de 8.000 millones de dólares, el 2,7% del PIB.
Entonces ¿cuál es el problema? Solo uno: la fecha en que aparece. Algo que puede ser pasado por alto de puro obvio. El actual gobierno tuvo expectativas desmedidas antes de asumir, pero una vez organizado, esperaba aprobar una reforma tributaria que recaudara un 3,5% del PIB durante su gestión.
Entonces se tuvieron dudas respecto de si con esos recursos adicionales se podía dar sustento a una reforma de pensiones que no fuera deficitaria. Ahora ya tenemos respuesta a esta interrogante. El programa de gobierno no se podrá concretar. Ya estamos a mitad del periodo y sus reformas tributaria y de pensiones no han sido aprobadas ni existe el consenso suficiente para hacerlo.
Es el momento del sinceramiento. El gobierno encontró un programa medianamente especificado estando ya en el ejercicio del poder. Desde entonces ha ido reduciendo el espacio razonable de su implementación.
Es un gobierno que tiene la pasión por las grandes metas, pero no una dedicación equivalente a conseguir grandes logros. Las propuestas no se pueden hacer en el vacío político. Mientras más importante es el pacto que se propone, más necesita de tiempo disponible para su implementación, de allí que se está pensando en el Chile que dejará el gobierno siguiente al de Boric.
¿Mas, en qué se sostiene la actual administración para iniciar un debate de tan largo plazo si es el tiempo lo que se le acaba?
Un documento tan sólido como el presentado puede llegar a interpretar a la centroizquierda, tras una conversación que no se ha iniciado. Si la derecha hiciera un ejercicio similar, podríamos identificar diferencias y coincidencias. Con estas últimas se pudieron concretar acuerdos al inicio del mandato, no ahora.
No tenemos el producto de un consenso político oficialista. Su respaldo es técnico. Es sólido, es sensato, es necesario, pero aún no es representativo. Los destinatarios de este documento no están pensando en 6 años, su largo plazo coincide con las elecciones presidenciales, su mundo habitual tiene una duración de pocas semanas, su capacidad de acuerdo se ha ido reduciendo.
Este no es un documento para ser desechado. Puede orientar la propuesta de la centroizquierda para iniciar el gobierno siguiente, no para orientar un gobierno que puede terminar lo que empezó, pero no iniciar lo que no puede terminar».





