Política

El abuso de un recurso político no renovable

Víctor Maldonado R. Sociólogo

Licenciado en Sociología y Magíster en Ciencias Políticas, ambas de la Universidad de Chile.

El abuso de un recurso político no renovable, es el tema que analiza Víctor Maldonado R., sociólogo y Master en Cs. Políticas.

Nos hemos ido acostumbrando a que los cambios de personeros de gobierno tienen diferencias, pero también un elemento común: el designado suele ser un representante de la vieja guardia y del socialismo democrático.

Esto nos da una imagen de lo que ha sido la trayectoria seguida por esta administración.

«Un parche necesario»

Los méritos de Apruebo Dignidad explican cómo fue que una candidatura lateral pudo llegar a ser competitiva y se ubicará entre las que pasaron a segunda vuelta.

El socialismo democrático se adhirió a este proceso ascendente como un complemento, un parche necesario para cubrir un espacio adicional.

El núcleo de la propuesta política parecía ya definida en lo central; los recién llegados tenían que adherir a unos postulados representativos de la generación que había sabido ser intérprete del nuevo rumbo que el país quería tomar.

Veranito de San Juan

Esta forma de ver las cosas tuvo su momento de gloria en la etapa que va desde el triunfo en segunda vuelta hasta la ceremonia de investidura y la nominación del primer gabinete.

Esto se mantuvo hasta que comenzó el ejercicio del poder.

Desde allí el desequilibrio de fuerzas se contuvo, contrabalanceó y terminó por invertirse.

No es casual que sean figuras del PC, que ya contaban con experiencia previa, quienes han tenido un buen desempeño.

Son la excepción

Aun así, esta fórmula ha encontrado sus límites y sus contraindicaciones. Tanto se ha empezado a abusar del empleo de este procedimiento que está terminando por agotar este recurso no renovable.

Es evidente que se está jugando a sostener la estantería cuando se recurre a las mismas personas que ya habían ocupado un cargo para apelar a su retorno.

Es lo que pasa, por ejemplo, con Francisco Vidal.

En estos casos, ocurre lo mismo que con esas candidaturas presidenciales que cuando asoman como posibilidad, a todos les parece una estupenda idea y se unen a la barra de entusiastas que entregan su aliento desde la gradería.

Del «entusiasmo a la distancia»

Lo curioso es que cuando la candidatura se concreta es como si se despejara una niebla y el objeto de los aplausos empieza a ser evaluado con otros ojos, esta vez mucho más críticos.

Los que aplauden quieren ver buenos resultados en las encuestas y si estos faltan o se demoran, empiezan a tomar distancia.

Los que operan por interés propio, lo que tienen en mente es el punto de partida de una carrera presidencial.

«Se gane o se pierda»

Los que le tienen estima al personaje, lo que tienen en mente es el punto de llegada, sea que se gane o se pierda.

Tal vez las conclusiones a las que llegan ambos grupos sean distintas.

En el caso de las reincidencias en los puestos de trinchera, nos encontramos con una reacción diferente a la esperada.

«Entusiasma a muy pocos»

La persona que regresa a un escenario distinto está en condiciones de darle continuidad a lo que conoce y, si es por eso y no se enfrenta ninguna crisis nueva, no hay nada que temer.

Entonces empieza a pesar como nuevo factor las reacciones negativas que el propio regreso provoca y eso puede ser muy absorbente.

Si el uso de este expediente continúa, es el recurso no renovable el que se desgasta.

Un gobierno que llegó para producir transformaciones mayores y termina en ajustes menores para afirmar la estantería entusiasma a muy pocos.

Comparte en:

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email