Tendencias

Secretos de la longevidad japonesa: 8 alimentos clave para una vida más larga y saludable

Editado de agencias y medios internacionales por Cristian Navarro H.

Inspirados en la dieta de las regiones con mayor esperanza de vida del mundo

Secretos de la longevidad japonesa: 8 alimentos clave para una vida más larga y saludable

Inspirados en la dieta de las regiones con mayor esperanza de vida del mundo

Japón, reconocido por albergar a una de las poblaciones con mayor longevidad del planeta, destaca por la estrecha relación entre la dieta y la calidad de vida. Zonas como Okinawa y Nara son famosas por su alta concentración de personas mayores que viven activamente bien entrados en sus 90 y 100 años.

Más allá de la genética, este fenómeno se atribuye en gran medida a una tradición cultural arraigada en hábitos alimentarios ancestrales. Basándose en este conocimiento, la nutricionista japonesa Michiko Tomioka, nacida y criada en Nara, comparte su visión sobre una dieta basada en plantas para promover la longevidad.

8 pilares para una dieta inspirada en la longevidad japonesa

Matcha: Este té verde, venerado en Japón por su sabor y propiedades, aporta vitamina C, B, fibra, proteínas y polifenoles antiinflamatorios y antioxidantes. El matcha es un componente esencial de la ceremonia del té japonesa, asegurando una ingesta diaria de antioxidantes.

Alimentos fermentados: El miso, el natto y el nukazuke son ejemplos de alimentos fermentados que forman parte integral de la dieta japonesa. Rico en probióticos, este tipo de alimentos favorece la digestión y la absorción de nutrientes, mientras que reduce el riesgo de enfermedades. Cada región de Japón posee sus propias variedades de miso y encurtidos, adaptados a su clima y cultura.

Algas marinas: Conocidas como «kaiso» en japonés, estas algas son bajas en calorías y altas en fibra, además de contener minerales y vitaminas esenciales como yodo, hierro, potasio, magnesio y B12. Utilizadas en sopas, ensaladas y dulces veganos, las algas marinas son un ingrediente versátil en la cocina japonesa.

Frijoles o porotos: En Japón, los frijoles, especialmente la soja y los porotos rojos azuki, son fuentes frecuentes de proteínas y fibra. Productos como el edamame, el kinako (polvo de soja) y la leche de soja sin azúcar son comunes en las cocinas japonesas, ofreciendo beneficios nutricionales en diversas preparaciones.

Tofu: Un alimento básico en la dieta japonesa, el tofu proporciona proteínas sin colesterol. Su versatilidad en la cocina lo convierte en un ingrediente ideal para hamburguesas, dumplings, salteados, sopas, curris veganos, hummus, aderezos para ensaladas e incluso postres. Es una excelente alternativa a la carne y otros productos de origen animal.

Setas Shiitake: Fundamentales en muchos platos japoneses, las setas shiitake son una excelente fuente de proteínas y vitaminas D y B. Contienen lentinan, un polisacárido que ayuda a combatir la inflamación, y se utilizan secas para preparar dashi y en diversas preparaciones culinarias.

Jengibre: Conocido por sus propiedades curativas, el jengibre es un ingrediente esencial en la cocina japonesa. Ayuda a fortalecer el sistema inmunológico y el metabolismo, siendo eficaz para aliviar problemas estomacales y resfriados. Se incorpora en sopas, aderezos, salsas, marinadas y dulces, y es popular en el té de jengibre.

Las semillas de sésamo, especialmente las tostadas de color marrón o negro, y la tahina son ingredientes esenciales en la cocina japonesa. Ricas en vitaminas B y E, y minerales como magnesio y calcio, los fitoesteroles presentes en el sésamo ayudan a controlar el colesterol. Se utilizan en frituras, arroz frito y como sustituto del aceite en diversas preparaciones.

Incluir estos alimentos naturales y nutritivos, inspirados en las prácticas tradicionales japonesas, puede contribuir significativamente a una vida más larga y saludable.

Lea también Científicos descubren un proceso de electrólisis en el fondo marino que podría reescribir la historia

Comparte en:

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email