Trump veta a tres medios de prensa de la Casa Blanca y sigue en su escalada por acallar al periodismo libre y al derecho de la ciudadanía a informarse libremente.
Donald Trump dio un nuevo paso en su enfrentamiento con la prensa estadounidense. El Presidente anunció este viernes que prohibirá, con efecto inmediato, el ingreso de CNN, MS NOW y Politico a la Casa Blanca. Trump comunicó la decisión a través de Truth Social y acusó a los tres medios de publicar “noticias falsas”. También advirtió que otros podrían correr la misma suerte.
“Los medios de comunicación no deberían poder escribir o reportear constantemente ficción y mentiras”, sostuvo el mandatario al justificar la medida. Trump no explicó cómo implementará el veto ni qué cobertura quedará específicamente restringida. Periodistas de CNN continuaban trabajando durante la tarde de este viernes en la Casa Blanca.
Del insulto al veto
La medida representa un nuevo escalón en una relación marcada por frecuentes ataques del Presidente contra medios y periodistas que publican informaciones que considera desfavorables.
Uno de los episodios más controvertidos ocurrió en noviembre pasado. Catherine Lucey, corresponsal de Bloomberg en la Casa Blanca, intentó preguntarle por los archivos vinculados a Jeffrey Epstein. Trump respondió ordenándole callar y la llamó “cerdita”. No fue un episodio aislado.
En agosto, el Presidente mandó callar reiteradamente a Kristen Holmes, de CNN, durante una actividad en el Salón Oval. La calificó de “reportera falsa” y posteriormente una cuenta oficial de la Casa Blanca involucró incluso a los hijos de la periodista en sus ataques contra ella.
Trump también ha dirigido descalificaciones contra Maggie Haberman, de The New York Times, y Kristen Welker, de NBC. A esta última llegó a amenazar con denunciarla ante la Comisión Federal de Comunicaciones después de que emitiera comentarios que consideró desfavorables.
Associated Press ya sufrió restricciones
La confrontación ha ido más allá de las palabras. En febrero de 2025, la Casa Blanca restringió el acceso de Associated Press al Salón Oval, al Air Force One y a determinadas actividades presidenciales. El conflicto comenzó después de que la agencia se negara a adoptar como propio el nombre “Golfo de América”, impuesto por Trump al Golfo de México para el uso del Gobierno federal.
Associated Press llevó el caso ante los tribunales. Trump también ha recurrido a la vía judicial contra medios de comunicación. Durante su segundo mandato ha iniciado acciones contra The New York Times, The Wall Street Journal y la BBC, entre otros.
Ahora la controversia adquiere otra dimensión porque el Presidente no apunta contra un periodista determinado ni restringe el acceso a una actividad específica. Su anuncio alcanza directamente a tres organizaciones periodísticas.
La Primera Enmienda
La decisión podría enfrentar cuestionamientos judiciales por las garantías de libertad de expresión y de prensa contenidas en la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense.
Trump sostiene que los medios no tienen derecho a publicar lo que califica como falsedades sobre su Gobierno. Sus críticos plantean, en cambio, que una administración no puede utilizar el acceso presidencial como castigo por una cobertura que le resulte adversa.
El mandatario anticipó que CNN, MS NOW y Politico podrían no ser los últimos. “Otros medios de noticias falsas seguirán”, escribió.
Después de meses de insultos, demandas y restricciones contra periodistas y medios críticos, la amenaza deja abierta una pregunta que ya supera la mala relación de Trump con la prensa: hasta dónde pretende llegar la Casa Blanca para decidir quién puede cubrirla.







