Nacional y economía

Al rescate del idioma Por Abraham Santibáñez Premio Nacional de Periodismo

Abraham Santibáñez

Periodista titulado en la Universidad de Chile. Elegido presidente del Colegio de Periodistas, el 25 de Julio de 2008. Es miembro del Consejo acreditador de la Sociedad Interamericana de Prensa (CLAEP) con sede en Buenos Aires. Miembro de número de la Academia Chilena de la Lengua.

Por más de 70 años la corporación -cuyo lema es “unir por la palabra”- se ha esforzado por subrayar la importancia de la precisión y también la elegancia de lo que se escribe y dice en los medios de comunicación, es decir cómo nos comunicamos públicamente.

Al rescate del idioma Por Abraham Santibáñez Premio Nacional de Periodismo.

La Academia Chilena de la Lengua, una de las seis que componen el Instituto de Chile, otorga desde 1953 el premio Alejandro Silva de la Fuente a un periodista que se haya destacado por el empleo sobresaliente de nuestro idioma.

Por más de 70 años la corporación -cuyo lema es “unir por la palabra”- se ha esforzado por subrayar la importancia de la precisión y también la elegancia de lo que se escribe y dice en los medios de comunicación, es decir cómo nos comunicamos públicamente.

Lo ha hecho desde el tiempo en que la prensa y la radio eran casi las únicas fuentes de información -y, adicionalmente, de educación- de los chilenos.

Eran años en que la televisión estaba en sus comienzos en nuestro país y las redes sociales ni siquiera eran imaginables.

La importancia del periodismo en recuperar el idioma

Recordando estos antecedentes no resulta difícil de entender por qué el tema de la corrección idiomática sigue vigente, más que nunca.

Lo revelan el cariño y el interés con que ha sido recibido el ingreso a la Academia en calidad de correspondiente de María Teresa Cárdenas, periodista de El Mercurio. (Antes, es de justicia recordarlo, ya recibió el premio Alejandro Silva de la Fuente).

No somos muchos, entre titulares y correspondientes, pero hemos sido persistentes en continuar la lucha por resaltar la importancia de los periodistas en este ámbito.

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Así se ha entendido desde que en 1885 dieciocho académicos correspondientes de la Real Academia Española fundaron la Academia en Chile.

En ese grupo figuraban dos periodistas: quien fue su primer director, José Victorino Lastarria, y el primer secretario, Zorobabel Rodríguez.

A lo largo de esta historia más que centenaria, se han unido a la academia muchos otros periodistas, todos los cuales han insistido en la necesidad de usar de forma tanto correcta como atractiva el español.

Uno de ellos fue el recordado escritor y periodista Guillermo Blanco.

En una entrevista fue implacablemente crítico: “Tengo la impresión de que a veces estamos hablando el castellano como si fuera una lengua secundaria, y no aquélla con que nos criamos y crecimos, esa que amamos.

Progresivamente vamos teniendo un idioma de segunda mano y es una lástima, porque el nuestro no debe ser relegado al patio trasero ni apolillarlo o reblandecerlo como lo estamos haciendo”.

Los ejemplos, por desgracia, han aumentado desde este sabio resumen. Y, con las imprecisiones de todos los días, los chilenos hemos perdido la exactitud de lo que decimos.

No son solo los periodistas los que están en pecado: las “fuentes” no se cuidan, sean autoridades, políticos, dirigentes deportivos o sociales.

Y habría mucho más que decir de la televisión, en especial los realities.

Es mejor, sin embargo, celebrar lo positivo, en este caso concreto, la llegada de una notable periodista a la Academia de la Lengua.

Abraham Santibáñez
Premio Nacional de Periodismo 2015

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