Este jueves 2 de julio se cumplen 1.000 días desde el inicio de la escalada bélica en Gaza, luego del ataque de Hamás contra Israel del 7 de octubre de 2023 y la posterior ofensiva militar israelí sobre el enclave palestino.
El conflicto, que se ha extendido por más de dos años y medio, mantiene a la Franja sumida en una crisis de gran magnitud, pese a la existencia de un cese al fuego que, según habitantes y organizaciones humanitarias, no ha logrado detener por completo los ataques, los desplazamientos forzados ni las restricciones al ingreso de ayuda básica.
De acuerdo con cifras del Ministerio de Salud de Gaza citadas por medios internacionales, más de 73.000 personas han muerto desde el inicio de la ofensiva israelí. A ello se suman miles de heridos, personas desaparecidas bajo los escombros y una población civil que enfrenta condiciones extremas de supervivencia.
DESTRUCCIÓN Y DESPLAZAMIENTO MASIVO
La magnitud de la devastación también se refleja en la infraestructura. Un análisis del Centro de Satélites de Naciones Unidas estimó que el 83% de las estructuras de Gaza han resultado dañadas o destruidas producto de los bombardeos y operaciones terrestres.
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La ONU calcula que cerca de 1,9 millones de personas han sido desplazadas dentro del enclave, cuya población antes de la escalada rondaba los 2,3 millones de habitantes. Muchas familias permanecen en campamentos improvisados, tiendas de campaña o viviendas parcialmente destruidas, con acceso limitado a agua potable, alimentos, atención médica y servicios sanitarios.
La expansión de la denominada “línea amarilla”, zona bajo control militar israelí, también ha profundizado la presión territorial sobre la población palestina. Según los antecedentes disponibles, Israel mantiene control sobre alrededor del 60% del territorio de Gaza, mientras persisten las negociaciones para implementar los puntos pendientes del acuerdo promovido por Estados Unidos.
UNA TREGUA INSUFICIENTE
Aunque existe un acuerdo de cese al fuego, organizaciones humanitarias advierten que sus efectos han sido limitados. Desde su entrada en vigor, el Ministerio de Salud de Gaza reporta más de 1.000 palestinos muertos y más de 3.000 heridos como consecuencia de nuevos ataques israelíes.
El plan de 20 puntos impulsado por Donald Trump contemplaba la creación de una Junta de Paz, un comité administrativo palestino y una Fuerza de Estabilización para Gaza. Sin embargo, su implementación sigue estancada por desacuerdos entre Israel y Hamás, principalmente en torno al desarme del grupo islamista, el retiro de tropas israelíes, el ingreso de ayuda humanitaria y la administración futura del enclave.
Mientras Israel acusa a Hamás de bloquear avances por negarse a entregar completamente sus armas, el movimiento palestino sostiene que cualquier proceso de desarme debe estar condicionado al cese efectivo de los ataques, la retirada de las tropas y la entrada irrestricta de asistencia humanitaria.
HAMBRE, SALUD Y RECONSTRUCCIÓN PENDIENTE
La crisis económica y social también alcanza niveles críticos. Naciones Unidas estima daños materiales por más de 35.000 millones de dólares y necesidades de reconstrucción superiores a los 71.000 millones. El desempleo en Gaza llegó al 68% durante el último trimestre de 2025, mientras el PIB del enclave se desplomó un 83% en 2024.
La inseguridad alimentaria golpea con fuerza a la población. El Programa Mundial de Alimentos estima que 1,6 millones de personas enfrentan altos niveles de inseguridad alimentaria aguda, incluidos niños, mujeres embarazadas y madres lactantes en riesgo de desnutrición.
A ello se suma una crisis sanitaria persistente. La Organización Mundial de la Salud advierte que más de la mitad de los hospitales funciona, pero ninguno opera a plena capacidad. Además, miles de pacientes esperan evacuación médica, entre ellos niños que requieren tratamientos fuera de Gaza.
A 1.000 días del inicio de la ofensiva, Gaza sigue atrapada entre la destrucción acumulada, la fragilidad de la tregua y la falta de avances concretos para una reconstrucción efectiva. Para sus habitantes, el principal reclamo sigue siendo el mismo: que la comunidad internacional no aparte la mirada de una crisis que continúa abierta.
1000 days.
1000 days of fear.🥺
1000 days of loss.😭
1000 days of trying to surviv💔The world moved on.
Gaza didn’t.
If you still remember us, leave a heart.
If you still believe in us, don’t stay silent. 💔🇵🇸✊🏾 pic.twitter.com/X9G6B317Q9— 🍉🇵🇸KHALED🇵🇸🍉 (@mostafa239548) July 2, 2026







