El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, profundizó sus diferencias con el primer ministro Benjamin Netanyahu al proponer la muerte de entre 30 y 40 personas cada noche en Gaza. La autoridad formuló las declaraciones durante un pódcast difundido este domingo 16 de agosto.
Ben Gvir sostuvo que Israel debería ejecutar asesinatos selectivos de manera permanente en el enclave palestino. Su planteamiento no se limitó a quienes pudieran representar una amenaza inmediata, sino que incluyó a habitantes de Gaza que, según afirmó, “no merecen vivir”.
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“Deberían llevarse a cabo asesinatos selectivos en Gaza, eliminando a entre 30 y 40 personas cada noche”, declaró el ministro. Luego añadió: “Hay personas allí que no merecen vivir. No deberían vivir. Ni siquiera son personas”.
RECHAZO AL FRENO DE LOS ATAQUES
Las declaraciones surgieron durante una conversación con Rom Braslavski, quien permaneció como rehén de Hamás en la Franja de Gaza. En el programa abordaron la respuesta israelí al ataque perpetrado por el grupo islamista el 7 de octubre de 2023.
Ben Gvir cuestionó la decisión de Netanyahu de disminuir las operaciones militares para facilitar el avance del plan de paz promovido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
“No es ningún secreto, no estoy de acuerdo con el primer ministro”, señaló el secretario de Estado, una de las figuras más influyentes del sector ultranacionalista israelí.
PROPONE OCUPAR Y COLONIZAR TODA GAZA
El ministro también reiteró su intención de promover la salida masiva de la población palestina y establecer asentamientos israelíes en toda la Franja. Organismos internacionales han advertido anteriormente que propuestas de este tipo podrían constituir un intento de limpieza étnica.
“Considero que toda Gaza es nuestra”, afirmó Ben Gvir. A su juicio, Israel debería impulsar “la mayor emigración posible” de palestinos y extender los asentamientos más allá de Gush Katif, la colonia israelí desmantelada en 2005.
Ben Gvir, quien reside en un asentamiento de la Cisjordania ocupada, ha construido su carrera política sobre posiciones ultranacionalistas y antiárabes. Como titular de Seguridad Nacional controla la Policía y el sistema penitenciario israelí, organismos cuestionados por denuncias de abusos y torturas contra detenidos palestinos.






