Nacional y economía

Apellidos revelan la segregación oculta de Santiago

Cristian Navarro H.

Periodista

Apellidos
Imagen referencial creada con herramientas digitales
Estudio de la Universidad Adolfo Ibáñez analizó más de cuatro millones de registros y reveló que los apellidos forman redes sociales diferenciadas, marcadas por origen, clase, migración y pertenencia étnica.

La desigualdad en Santiago no solo puede observarse en los ingresos, en el precio de las viviendas o en la calidad de los colegios. También deja huellas menos visibles, pero profundamente reveladoras, en las redes familiares que se expresan a través de los apellidos.

Así lo plantea un estudio desarrollado por Naim Bro, PhD en Sociología y académico de la Escuela de la Universidad Adolfo Ibáñez, junto a Marcela Mendoza, que analizó más de cuatro millones de registros de nombres de habitantes de la zona urbana de la Región Metropolitana.

Lea también Pasaporte chileno es elegido el más poderoso de Latinoamérica, según ranking

La investigación, publicada en la revista PLOS ONE, propone una mirada distinta sobre la segregación social: observar cómo se distribuyen y relacionan los apellidos en la ciudad para identificar patrones de afinidad, origen, pertenencia étnica, migración y clase social.

UNA CIUDAD CONECTADA, PERO SOCIALMENTE SEPARADA

A partir de los registros analizados, los investigadores construyeron redes de apellidos para detectar cuándo dos de ellos aparecen vinculados con mayor frecuencia de lo esperable. Este método permitió identificar que los apellidos no se agrupan al azar, sino que forman comunidades claramente diferenciadas.

Entre los principales hallazgos aparecen grupos asociados a colonias migrantes, comunidades mapuche y un clúster específico vinculado a la clase alta tradicional de Santiago. Estos patrones muestran que la capital funciona como una ciudad geográficamente cercana, pero socialmente fragmentada.

En ese contexto, Bro explicó que “la élite vive cerca de la ciudad en términos geográficos, pero lejos en términos sociales”. Según el académico, esta distancia se expresa en una especie de “burbuja”, donde las relaciones más probables ocurren dentro de un mismo mundo social.

LA ÉLITE Y SUS REDES CERRADAS

El estudio revela que los sectores de mayores ingresos, concentrados principalmente en el nororiente de Santiago, presentan una alta diversidad de apellidos. Allí conviven familias tradicionales chilenas con apellidos de ascendencia judía, palestina y de otros orígenes migratorios.

Sin embargo, esa diversidad no implica necesariamente mayor integración social. Por el contrario, la investigación muestra que estos grupos permanecen fuertemente concentrados en determinados territorios y redes de interacción.

El análisis también advierte que los apellidos asociados a sectores de mayores ingresos están sobrerrepresentados en espacios de poder, como el Congreso y organismos públicos. Para los autores, este fenómeno abre una pregunta relevante sobre la representación democrática y la capacidad de las instituciones para incorporar experiencias sociales diversas.

UN FÓSIL SOCIAL QUE REVELA BRECHAS PERSISTENTES

En contraste, la investigación identificó dos grandes comunidades de apellidos mayoritariamente mapuche, ubicadas principalmente en sectores del norponiente y sur de Santiago, vinculadas a zonas de menores ingresos.

Bro advirtió que este tipo de análisis no debe usarse para atribuir características individuales a una persona por su apellido. “Ojo con convertir la sociología en una astrología”, señaló, al recalcar que el valor del estudio está en observar patrones colectivos y no destinos personales.

Desde esa perspectiva, los apellidos funcionan como una especie de “fósil social”: conservan rastros de migración, origen familiar, pertenencia étnica y posición social. Su distribución permite mirar la desigualdad desde una dimensión menos evidente, pero clave para entender cómo se reproducen las brechas en la ciudad.

El estudio plantea que enfrentar la segregación requiere fortalecer espacios compartidos, como colegios, servicios públicos, transporte, barrios y áreas comunes, capaces de promover mayor encuentro entre grupos que hoy habitan una misma ciudad, pero se relacionan muy poco entre sí.

 

Comparte en:

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email