Nacional y economía

Chile de mal en peor: Economía amenaza nuevo retroceso

Mario López M.

Presidente Kast y Ministro Quiroz
El FMI proyecta que Chile perderá su cuarto lugar entre las economías sudamericanas. El crecimiento se desploma, el desempleo amenaza con aumentar y las promesas oficiales chocan con una realidad cada vez más adversa.

Chile de mal en peor: Economía amenaza nuevo retroceso económico, más allá de los llamados de las autoridades a «tener fe». Pareciera que esta vez no bastan las «mandas».

El FMI proyecta que Chile perderá su cuarto lugar entre las economías sudamericanas. El crecimiento se desploma, el desempleo amenaza con aumentar y las promesas oficiales chocan con una realidad cada vez más adversa.

Por su parte Cepal redujo su proyección de crecimiento chileno para 2026 a apenas 0,2%, todavía menos que el 0,6% del FMI. El organismo, estima que el país, junto con Bolivia, será la economía de menor crecimiento de América del Sur este año. Para América Latina y el Caribe, el organismo prevé una expansión de 2%.

Chile está a punto de perder su posición como cuarta economía de Sudamérica, lugar que ocupa desde 2013. Las últimas proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) anticipan que Perú superará al país en 2027, aunque el cambio podría producirse este mismo año. La noticia representa otro golpe para una economía que acumula bajo crecimiento y desencanto y cuyas perspectivas siguen deteriorándose.

El contraste resulta especialmente significativo cuando el Gobierno insiste en transmitir confianza sobre el futuro económico del país. Mientras las autoridades llaman a mantener la fe en sus políticas, los indicadores muestran una actividad prácticamente estancada y perspectivas laborales preocupantes. El problema ya no se limita a crecer poco, sino que Chile comienza a perder posiciones frente a sus vecinos.

Chile pierde terreno

Según las proyecciones de octubre del FMI, el Producto Interno Bruto de Perú alcanzará los US$413.597 millones en 2027. Chile llegará a US$413.443 millones, una diferencia pequeña, pero suficiente para alterar el orden de las mayores economías sudamericanas. Brasil, Argentina y Colombia conservarán los tres primeros lugares, mientras Perú desplazaría a Chile al quinto.

La distancia podría ampliarse durante los años siguientes, de acuerdo con el organismo internacional. Para 2031, Perú alcanzaría un PIB nominal de US$502.000 millones, mientras Chile llegaría a US$486.500 millones. Proyecciones, es cierto, pero reflejan trayectorias de crecimiento diferentes y para nuestro país, preocupantes.

El contraste también aparece en las estimaciones de actividad para este año. El FMI proyecta que Perú crecerá 3% en 2026, frente a apenas 0,6% de Chile. Para 2027, las cifras serían de 2,9% y 2,6%, respectivamente, manteniendo la ventaja peruana.

Un estancamiento que amenaza profundizarse

Durante la última década, la economía nacional registró un crecimiento promedio cercano al 2%, muy lejos de sus mejores períodos. Entre 1986 y 1999, por ejemplo, Chile había logrado una expansión anual promedio de 6,3%.

Sin embargo, el deterioro reciente introduce nuevas preocupaciones sobre la capacidad del país para recuperar dinamismo. El Imacec de septiembre registró una variación anual de apenas 0,2%, mientras la actividad acumuló una contracción de 0,4% entre enero y septiembre. Para alcanzar el crecimiento de 0,6% previsto por el FMI, la economía necesitaría una recuperación considerable durante el último trimestre.

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Todavía más, El magro Imacec de 0,2% en septiembre cerró un tercer trimestre con una contracción del 0,8%. Al sumar las caídas del primer trimestre (-0,3%) y del segundo (-0,2%), la economía encadenó tres periodos consecutivos con variaciones trimestrales negativas.

El propio ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ha reconocido la posibilidad de nuevos registros negativos de actividad, achacando las dificultades al sector minero. Hacienda proyecta una expansión anual de 0,7%, apenas superior a la estimación del organismo internacional. Ninguna de ambas cifras permite hablar de una recuperación económica sólida.

El desempleo agrava las perspectivas

La pérdida de dinamismo también amenaza con prolongar las dificultades del mercado laboral chileno. El FMI proyecta una desocupación de 9,5% para 2026 y de 9,6% para 2027, cifras que superarían el 8,5% registrado en 2025. De cumplirse esas estimaciones, el desempleo seguiría aumentando incluso durante el próximo año, amenazando llegar a dos cifras.

La comparación regional tampoco favorece a Chile, pues el organismo prevé un desempleo de 5% en Perú para 2026. Brasil registraría 6,2%, Argentina 7,6% y Colombia 9%, todos por debajo de la proyección chilena. Las diferencias responden a múltiples factores estructurales, pero evidencian la magnitud del desafío laboral nacional.

A ello se suma que Chile crecería considerablemente menos que el promedio latinoamericano durante 2026. Mientras el FMI estima una expansión regional de 2,3%, la economía chilena avanzaría apenas 0,6%, una diferencia de 1,7 puntos porcentuales. El país quedaría así entre las economías sudamericanas con peor desempeño durante el año.

Cepal anticipa uno de los peores desempeños regionales

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) redujo su proyección de crecimiento chileno para 2026 a apenas 0,2%. La cifra resulta todavía más preocupante que el 0,6% estimado por el FMI y representa una fuerte corrección respecto del 1,6% que el organismo proyectaba en agosto. El nuevo escenario sitúa a Chile, junto con Bolivia, como la economía de menor crecimiento de Sudamérica.

El contraste regional profundiza las señales de estancamiento. Mientras Cepal prevé una expansión de 2% para América Latina y el Caribe, Chile apenas alcanzaría una décima parte de ese ritmo. Perú crecería 3%, Colombia 2,4%, Brasil 2,1% y Argentina 1,9%, todos considerablemente por encima del desempeño chileno.

Las perspectivas tampoco anticipan una recuperación vigorosa para el próximo año. Cepal estima que Chile crecerá 2,2% en 2027, por debajo del promedio regional de 2,5% y del 3,3% previsto para Perú. Así, el riesgo de perder posiciones económicas aparece acompañado de otro problema inmediato: la incapacidad de recuperar un ritmo de crecimiento comparable al de sus vecinos

El diagnóstico plantea una exigencia que trasciende a un gobierno y compromete las políticas económicas de largo plazo. Sin embargo, corresponde a la administración actual explicar cómo pretende revertir el deterioro mientras las proyecciones de crecimiento y empleo siguen siendo desfavorables. La confianza puede contribuir a mejorar las expectativas, pero no reemplaza la inversión, la producción ni la creación efectiva de empleos.

Chile no pierde terreno porque Perú y el resto de América crezca. Lo pierde porque su propia economía ha instalado factores de inestabilidad y las perspectivas inmediatas no anuncian un cambio sustantivo. Frente a esa realidad. Las solicitudes de fe de las autoridades resultan insuficientes: el país necesita resultados.

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