Quiroz niega recesión con 5 meses de caída y desempleo récord. Por su parte, indicadores y expertos alertan por el serio y sostenido deterioro económico.
En una semana marcada por el quinto mes consecutivo de contracción de la actividad económica y el mayor nivel de desempleo en cinco años, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, descartó que Chile se encuentre al borde de una recesión y aseguró que la economía ya comenzó a mostrar señales de recuperación.
En una entrevista publicada este domingo por La Tercera, el secretario de Estado fue categórico: «No hay visos de recesión». Afirmó que junio habría marcado un punto de inflexión y que el segundo semestre mostrará un mejor desempeño. Ello, impulsado por una recuperación más intensa de la actividad durante 2027, dijo.
Las declaraciones contrastan con el escenario que describen las últimas cifras oficiales. El Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) registró en mayo una caída anual de 0,9%, acumulando cinco meses consecutivos de deterioro, mientras el desempleo llegó al 9,4%, su nivel más alto desde 2021.
El riesgo sigue sobre la mesa
Aunque una recesión técnica solo puede confirmarse una vez conocidos los datos completos del segundo trimestre, diversos economistas han advertido que el riesgo aumentó significativamente.
Estudios de entidades financieras y centros académicos sostienen que el resultado del Imacec de junio será determinante. Algunas estimaciones indican que bastaría un crecimiento inferior a determinados umbrales para que el segundo trimestre cierre con una nueva contracción, configurando el escenario de recesión técnica bajo los criterios habitualmente utilizados por el mercado.
El propio análisis económico publicado esta semana por distintos especialistas coincide en que la economía chilena atraviesa su momento más complejo desde la recuperación posterior a la pandemia, con una demanda interna debilitada, menor dinamismo productivo y un mercado laboral que continúa deteriorándose.
La apuesta del Gobierno
Pese a ese panorama, Quiroz mantuvo su confianza en la estrategia económica del Ejecutivo.
El ministro insistió en que la rebaja del impuesto corporativo y los incentivos a la inversión permitirán recuperar el crecimiento y generar empleo durante los próximos meses. Asimismo, reconoció que algunas medidas recientes —como el denominado «bencinazo»— pudieron tener efectos acotados sobre el consumo, pero sostuvo que los fundamentos de la economía comenzarían a mejorar durante la segunda mitad del año.
El optimismo oficial convive además con una percepción ciudadana mucho menos favorable. Diversas encuestas de las últimas semanas muestran que el desempleo, el costo de la vida y la situación económica figuran entre las principales preocupaciones de los chilenos, mientras la confianza en la conducción económica del Gobierno permanece tensionada por la evolución de los indicadores.
Para el decano de la Facultad de Administración y Economía de la UDP, Mauricio Villena, «La señal de alarma genuina está en el mercado laboral: desempleo de 9,4% en marzo-mayo, informalidad de 27,0% y una fuerza de trabajo que crece más que la ocupación. Declarar o descartar una recesión técnica con el dato de un solo mes es poco útil. Lo relevante es que la economía no minera muestra tracción propia, pero no suficiente para absorber el deterioro laboral.
Entre la expectativa, los datos y proyecciones
La entrevista del ministro deja planteado un contraste evidente.
Mientras Hacienda sostiene que la economía ya inició un cambio de tendencia y descarta cualquier escenario recesivo, buena parte del debate económico continúa centrado en la fragilidad de los indicadores actuales y en la necesidad de observar los próximos datos antes de dar por superada la desaceleración.
Por su parte, el académico de la Universidad de Santiago de Chile, Víctor Silva, ha señalado «que es la primera vez en 17 años, cuando la denominada crisis inmobiliaria desatada en Estados Unidos, que este país presenta una situación semejante». Afirma, «que el Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec), un termómetro de la producción, el comercio y los servicios en este país, lleva cinco meses seguidos a la baja».
Ciertamente para el académico no se trata de solo de una mala racha puntual, pues «es la primera vez desde la crisis subprime de 2009, que los primeros cinco meses de un año son todos negativos».
Recesión Técnica
A su vez, el gerente de Estudios de Gemines, advirtió en el medio DF: “podemos estimar que el segundo trimestre tendría un retroceso de 0,6% en 12 meses y de 0,2% respecto al primero en base desestacionalizada, configurándose así un escenario de recesión técnica”.
Más que una discusión semántica sobre la palabra «recesión», el debate parece concentrarse en otra pregunta: si el optimismo del Ejecutivo conseguirá anticiparse a la realidad económica o si serán los próximos indicadores los que terminarán validando —o desmintiendo— la confianza expresada por el ministro Quiroz.







