El ministro Martín Arrau insistió en la necesidad de la reforma constitucional en seguridad pública que propone el Gobierno, pero afirmó que el Gobierno no tiene problema en «morigerar»sus aspectos más polémicos.
Entre estos figura la duración de 240 días propuesta para el nuevo estado de excepción -atribución presidencial sin control del Congreso-.
«Las principales críticas (a la reforma) han estado por la extensión de la duración del estado de excepción constitucional. Para nosotros eso no es una línea roja: (el Gobierno está) totalmente disponible (a modificar); incluso, si es necesario, dejarlo similar a los que existen hoy día (en la Carta Magna); no es problema», afirmó el secretario de Estado.
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«La interceptación de telecomunicaciones (facultada por el estado de excepción) es también un tema que podemos morigerar y discutir», agregó.
Para Arrau, «el resto de los temas ya son ajustes bastante menores».
ESTADO DE EXCEPCIÓN
El ministro aseguró que «en las discusiones técnicas que hemos tenido con parlamentarios de amplios sectores políticos, todos coinciden en que se necesita un estado de excepción constitucional local para hacerse cargo de barrios, de zonas donde el crimen organizado opera».
«Ahí necesitamos una intervención dura e intensiva, temporal y transitoria, por supuesto», aseveró.
El secretario de Estado destacó que el Ejecutivo aceptó reducir la urgencia de la normativa con la finalidad de discutir sus elementos con mayor profundidad y conseguir apoyos parlamentarios más amplios.
Antre la consulta de si el Ejecutivo mantiene la expectativa de sacar adelante esta agenda de modificaciones antes de Navidad, como dijo Kast al anunciar la ACOT por cadena nacional, Arrau estimo que el objetivo debería cumplirse al menos con proyectos prioritarios, como las reglas de uso de la fuerza.
El ministro de Segueridad Pública hizo estas declaraciones tras encabezar un operativo de control migratorio en el Mercado Tirso de Molina, en la comuna de Recoleta.







