El actual alcalde y exministro Mario Desbordes agrega una nueva arista de la disputa con Buenos Aires, al reabrir la denuncia acerca que Argentina cambió, unilateralmente, el límite en el sur.
Las declaraciones del extitular de Defensa Mario Desbordes agregaron un nuevo antecedente a la controversia abierta con Argentina por los espacios australes. El exsecretario de Estado apuntó ahora a la Ley 27.557, mediante la cual Buenos Aires fijó en 2020 el límite exterior de su plataforma continental.
Para Desbordes, la polémica entre Chile y Argentina por los espacios marítimos australes no solo tensó las relaciones. Esto, señaló, «va teniendo consecuencias graves para el mediano y largo plazo». Y cuando aún se siente el impacto de la polémica con Buenos Aires por la soberanía del Estrecho de Magallanes, el exministro suma otro antecedente que lleva el conflicto bastante más atrás que las recientes declaraciones de Milei y funcionarios trasandinos.
El exministro de Defensa Mario Desbordes advirtió que Argentina estableció unilateralmente en 2020, mediante la Ley 27.557, una delimitación de su plataforma continental que Chile no reconoce en su totalidad. “Argentina nos acaba de modificar los límites en el sur”, afirmó Desbordes en entrevista con La Segunda. A su juicio, la norma trasandina pasó “por encima del Tratado de Paz y Amistad de 1984”.
Una controversia que viene de 2020
La Ley 27.557 fue sancionada por el Congreso argentino el 4 de agosto de 2020 y promulgada veinte días después. La norma incorporó a su legislación interna las coordenadas con que Buenos Aires demarcó el límite exterior de su plataforma continental.
Argentina sostiene que esa delimitación se ajusta al derecho internacional y al Tratado de Paz y Amistad suscrito con Chile en 1984. El problema es que Chile y Argentina mantienen interpretaciones diferentes respecto de los derechos marítimos al sur del denominado Punto F.
La controversia quedó públicamente expuesta en 2021, cuando Chile actualizó sus cartas náuticas y Argentina acusó a Santiago de proyectar su plataforma continental sobre una zona que Buenos Aires considera propia. Un informe de la Biblioteca del Congreso Nacional chileno calculó entonces que las áreas definidas por las normas internas de ambos países se superponían en cerca de 5.000 kilómetros cuadrados.
La superposición en el Mar de la Zona Austral
Al demarcar el límite de su plataforma continental extendida, Argentina incorporó coordenadas basadas tanto en recomendaciones de la Comisión de Límites de la Plataforma Continental como en su propia presentación ante ese organismo. Chile rechaza por completo esta delimitación. Se argumenta que esa área corresponde a la plataforma continental jurídica chilena proyectada desde las islas Diego Ramírez.
Para el Estado chileno, la ley argentina pasa por encima de los acuerdos bilaterales de 1984. Dicho tratado establece de manera taxativa que la soberanía marítima chilena al sur del Punto F se prolongará hasta la distancia que determine el derecho internacional, delimitando claramente las esferas de influencia en el Pasaje de Drake. Al trazar coordenadas al oeste de lo pactado, Chile considera que Argentina está modificando de manera unilateral una frontera definitiva.
Te puede interesar: ¿Sabía Kast lo que estaba negociando con Argentina?
Esta ley otorga a Argentina derechos exclusivos sobre el lecho y el subsuelo marino de la zona en disputa. Esto afecta los intereses económicos y científicos de Chile en un área estratégica, clave tanto por sus potenciales recursos naturales como por ser la puerta de entrada y proyección natural hacia el Territorio Chileno Antártico. Como contramedida directa a la legislación argentina, en agosto de 2021 el gobierno de Chile actualizó su Carta Náutica N° 8 (a través del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada – SHOA). En ella, Chile demarcó oficialmente su plataforma continental, cubriendo los kilómetros en disputa. Esta acción fue rechazada inmediatamente por la Cancillería argentina.
El Tratado de 1984 vuelve al debate
El asunto adquiere nueva relevancia después de la reciente controversia provocada por declaraciones argentinas sobre la condición bioceánica de ese país y el Estrecho de Magallanes.
Desbordes introduce así un elemento adicional: la discusión no se limitaría a declaraciones políticas recientes, sino que alcanza la interpretación de los espacios marítimos australes y del propio Tratado de Paz y Amistad que cerró el conflicto del Beagle.
Buenos Aires sostiene que su posición respeta íntegramente ese acuerdo. Chile, en cambio, ha defendido derechos soberanos sobre el área superpuesta y ha rechazado que una norma interna argentina pueda resolver una delimitación internacional. La diferencia, por tanto, existe y permanece pendiente.
Una frontera que exige algo más que declaraciones
Las palabras del exministro aparecen además en medio de su advertencia por la pérdida progresiva de capacidades estratégicas de las Fuerzas Armadas chilenas. «Es gravísimo, es una irresponsabilidad, porque había un compromiso del sistema político completo que no se cumplió. Hay algunos que hacen competir la Defensa con otra serie de necesidades. Chile definió una política de Defensa en el periodo del Presidente Frei Ruiz-Tagle, en que se generaron inversiones y lo razonable era haber mantenido las capacidades. Pero se incumplió la ley, y eso es muy grave», afirma.
Desbordes sostiene que la modernización militar de Argentina y Perú es legítima y que el problema no está en las decisiones de los países vecinos, sino en que Chile no mantenga sus propias capacidades de defensa y disuasión.
«Perú está haciendo una inversión en todas sus áreas. Está adquiriendo los tanques coreanos Black Panther, que son probablemente los tanques más modernos del mundo; están invirtiendo en fragatas con la industria coreana; trabajan en la construcción de buques en Perú con ellos, que incluye submarinos. Es una altísima inversión, aunque es legítima, desde el punto de vista de Perú, es correcto que lo hagan, porque era algo que tenían pendiente. El tema para Chile es que nosotros no mantenemos el ritmo que corresponde para mantener capacidades, y con ello la disuasión», asegura.
Argentina también se rearma
Pero su referencia a la Ley 27.557 desplaza la discusión hacia otro terreno. Después de la controversia por el Estrecho de Magallanes, vuelve a quedar sobre la mesa una pregunta que parecía resuelta desde 1984: qué entiende exactamente cada país que quedó definitivamente delimitado en los mares australes y qué materias permanecen todavía abiertas.





