Cuatro encuestas ratifican la dura caída de Kast en la aprobación y el aumento del rechazo a su gobierno, por lo que pierde respaldo ciudadano y autoridad para mandar. Las mediciones, difundidas entre el viernes 30 de octubre y este domingo 1 de noviembre, sitúan la aprobación del presidente José Antonio Kast por debajo del 30%
Cadem, Black & White, Criteria y Pulso Ciudadano registran cifras de respaldo que oscilan entre 22,1% y 26%. Todas muestran una desaprobación presidencial igual o superior al 65%.
Las mediciones coinciden con la controversia por las rebajas de condenas concedidas a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores de edad. Los estudios también registran cuestionamientos a la decisión presidencial de mantener al ministro de Justicia, Fernando Rabat. Lo anterior parece haber agravado una caída que se arrastra desde el «bencinazo» y que la decisión de mantener a Rabat a cualquier costo no ha hecho más que acelerar.
La aprobación más baja aparece en Pulso Ciudadano, con 22,1%, mientras Cadem registra la más alta de las cuatro, con 26%. En desaprobación, Cadem alcanza el 69%, seguida por Pulso Ciudadano con 67,5%. Black & White y Criteria coinciden en un 65% de rechazo a la gestión presidencial.
Cadem registra 69% de desaprobación presidencial
La encuesta Plaza Pública de Cadem, publicada este domingo, situó la aprobación presidencial en 26%, tres puntos menos que en la medición anterior. La desaprobación aumentó tres puntos y alcanzó el 69%, su registro más alto desde el inicio de la administración. El promedio mensual del pasado octubre quedó en 30% de aprobación y 65% de desaprobación.
El estudio también examinó la evaluación del ministro Fernando Rabat y su permanencia en el gabinete. Un 78% desaprueba su gestión y solo un 14% la aprueba. Además, el 70% rechaza la decisión del Presidente de mantenerlo en el cargo, frente a un 22% que la respalda.
La encuesta encontró que un 77% considera que Rabat conocía los posibles riesgos y consecuencias políticas de las rebajas de condenas. Otro 81% estima que debió considerar tanto los criterios jurídicos como las consecuencias políticas y sociales. Solo un 12% cree que actuó correctamente al privilegiar exclusivamente el criterio jurídico.
Black & White registra caída de once puntos
La medición de Black & White, conocida el viernes 30 de octubre, situó la aprobación de Kast en 24%. La cifra representa una disminución de once puntos porcentuales respecto de su medición anterior. La desaprobación llegó al 65%, mientras un 11% no aprobó ni desaprobó su gestión.
El estudio también detectó una evaluación crítica de la coordinación política del Ejecutivo. Un 63% calificó como mala o muy mala la capacidad del Gobierno para coordinar a sus ministros y mantener una línea común. La percepción negativa resultó especialmente marcada entre mujeres y personas de menor edad.
En materia comunicacional, un 82% consideró que las explicaciones gubernamentales han sido poco claras o nada claras. El sondeo también identificó la economía, la inflación, el desempleo y el crecimiento entre las principales preocupaciones ciudadanas. Un 74% mencionó ese conjunto de problemas en primer o segundo lugar.
Criteria sitúa respaldo presidencial en 25%
La encuesta Agenda Criteria de este domingo registró un 25% de aprobación presidencial, dos puntos menos que la semana anterior. La desaprobación subió un punto hasta el 65%, mientras un 10% no expresó una evaluación. Ambos indicadores representan los registros más desfavorables para Kast desde que asumió el Gobierno, según esta serie.
Criteria también midió la intensidad de las opiniones sobre la gestión presidencial. Entre quienes desaprueban al Mandatario, un 59% manifestó su rechazo con la máxima intensidad de una escala de cinco niveles. Entre quienes lo aprueban, un 21% expresó su respaldo con esa misma intensidad.
Respecto de la continuidad de Fernando Rabat, un 72% manifestó estar en desacuerdo con mantenerlo en el Ministerio de Justicia. El rechazo alcanzó el 93% entre quienes se identifican con la izquierda, el 78% en el centro y el 54% en la derecha. Además, un 95% rechazó otorgar rebajas de condenas por buena conducta a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores.
Pulso Ciudadano registra aprobación de 22,1%
Pulso Ciudadano, correspondiente a octubre y difundida este domingo, situó la aprobación presidencial en 22,1%. La cifra representa una caída de 6,1 puntos porcentuales respecto de septiembre. La desaprobación aumentó 9,9 puntos y llegó al 67,5%.
La medición también examinó la respuesta del Ejecutivo ante las rebajas de condenas. Un 71,7% calificó como mala o muy mala la gestión gubernamental de la crisis. Asimismo, un 74,2% consideró equivocada la decisión de mantener a Rabat y un 64,3% apoyó una acusación constitucional en su contra.
En materia económica, un 61,8% evaluó negativamente la situación del país. El desempleo alcanzó el 41,3% de las menciones y se convirtió en la principal preocupación del estudio, por primera vez desde noviembre de 2021. La delincuencia quedó en segundo lugar, con un 39,7%.
Un gobierno que pierde respaldo y autoridad
En menos de ocho meses, José Antonio Kast enfrenta una profunda desafección ciudadana que las encuestas ya no permiten atribuir a una fluctuación pasajera. La magnitud de la caída sugiere que el desencanto alcanza incluso a sectores que respaldaron su candidatura en primera vuelta. El Presidente pierde apoyo mientras crece la distancia entre las expectativas que generó y los resultados de su administración.
En ese escenario, su decisión de viajar a Europa adquiere un costo político difícil de ignorar. Kast deja abiertas las crisis de Justicia y Cancillería, mientras enfrenta una acusación constitucional en preparación y tensiones crecientes dentro de la derecha. A ello se suma una economía en retroceso, con dos trimestres consecutivos de contracción y la palabra «recesión» instalada en el debate económico.
El problema ya no se limita a la popularidad presidencial, sino que alcanza su capacidad de conducción política. Un mandatario que pierde respaldo ciudadano, desoye las advertencias y se ausenta cuando las crisis exigen decisiones arriesga también la autoridad necesaria para gobernar. Kast enfrenta así un deterioro prematuro cuya reversión no encuentra, por ahora, señales visibles en la conducción de su Gobierno.







