El senador del Partido Socialista Fidel Espinoza defendió que dirigentes del PS se hayan sentado a conversar con el Gobierno durante la tramitación de la megarreforma del gobierno y reconoció que existen visiones distintas sobre el rol que debe jugar la colectividad como oposición.
“Hay dos almas dentro del partido: una que se quiere acercar más al Frente Amplio y al Partido Comunista, porque con ellos se sienten más cómodos, y hay otra alma que representamos quienes a lo mejor llevamos más años en esto”, explicó. Esta última, agregó, reivindica la tradición de acuerdos de la Concertación y la Nueva Mayoría.
“Nos gusta más este modelo de diálogo, de construir, de no ser una oposición que niegue la sal y el agua, de construir acuerdos”, planteó en entrevista con CNN Chile Radio.
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Para Espinoza es no necesariamente representa un problema, pero sí advirtió respecto del manejo público de las diferencias.
“Si los titulares son las peleas que tenemos entre nosotros, se desvanecen esas posibilidades para el futuro”, aseveró.
En ese sentido, el senador apuntó al rol que ha tenido el diputado Daniel Manouchehri, de cuyo accionar ha sido crítico, particularmente en que retuiteó contenidos contra la senadora Paulina Vodanovic en medio de la tensión interna del partido.
“Eso es una forma detestable de hacer política, que tu propio compañero pretenda dañar la imagen de la presidenta de tu partido”, afirmó.
LA SAL Y EL AGUA
El parlamentario respaldó el rol de Vodanovic y del senador Juan Luis Castro, que fueron objeto de críticas internas por las conversaciones con el Ejecutivo.
Al respecto apuntó directamente a la senadora Daniella Cicardini y al diputado Daniel Manouchehri, quienes han cuestionado con dureza la posibilidad de alcanzar entendimientos con el Gobierno.
Para Espinoza, “en cualquier oposición en el mundo, la oposición tiene que sentarse a conversar con el Gobierno, nos vaya bien o nos vaya mal. Aquí nos fue mal porque no nos escucharon. Pero hay que sentarse a conversar”.
Añadió que “nosotros no vamos a ser la oposición que quieren Cicardini y Manouchehri, que quieren que seamos una oposición que niega la sal y el agua”.
Advirtió, asimismo, que dialogar con el Ejecutivo no equivale a respaldar el contenido de la reforma, sino que forma parte del funcionamiento normal de la política democrática.
A su juicio, “no sentarse a conversar, pegar un portazo antes de dialogar, es la antítesis de la buena política”.
Además, aseguró Espinoza, el Partido Socialista no debía renunciar a la posibilidad de intentar introducir cambios al proyecto, aunque finalmente sus propuestas no hayan sido acogidas.
QUIROZ, EL VILLANO
De todos modos, el senador criticó duramente al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, a quien responsabilizó por la falta de un acuerdo más amplio, y lo describió que «una persona deshumanizada desde el día uno», en referencia al alza de los combustibles y sus efectos en las regiones.
Además el parlamentario cuestionó que el gobierno “quiso llegar a un acuerdo medio de última hora con el PPD» respecto de la megarreforma y que «no se sabía los nombres ni el senador con el cual estaba llegando a un acuerdo; a ese nivel de improvisación y de falta de experiencia política”.







