La discusión por los eventuales recortes presupuestarios comenzó a tensionar a Chile Vamos, particularmente a Renovación Nacional (RN), desde donde hicieron un llamado al Gobierno a resguardar el legado del expresidente Sebastián Piñera. Esto, ante la posibilidad de ajustes en iniciativas consideradas clave de su administración.
En concreto, en el centro de la inquietud aparecen dos programas emblemáticos: los liceos Bicentenario y la Pensión Garantizada Universal (PGU). Estas políticas no solo tienen impacto directo en educación y pensiones, sino que además forman parte del sello de Chile Vamos. Por lo mismo, cualquier señal de modificación encendió rápidamente las alertas dentro del bloque oficialista.
Si bien desde el Ejecutivo intentaron bajar la tensión, asegurando que no se recortarán beneficios sociales y que el foco está puesto en mejorar la eficiencia del gasto público, en el oficialismo reconocen que la preocupación no radica únicamente en el contenido de los oficios, sino también en la señal política que se transmite en un tema particularmente sensible.
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RN PIDE RESGUARDAR LEGADO DE PIÑERA
La exministra vocera de gobierno durante la administración de Piñera, Karla Rubilar, enfatizó la necesidad de alinear el mensaje del Ejecutivo y resguardar la continuidad de las políticas impulsadas en ese periodo.
“Las políticas sociales, en particular las del presidente Sebastián Piñera, deben continuar porque le hacen bien a Chile. No tengo la menor duda de que el presidente Kast lo tiene claro”, afirmó a Biobío Chile.
Una postura que fue reforzada desde RN por su secretaria general, Katherine Martorell, quien subrayó que el respaldo al Gobierno no es irrestricto cuando se trata de iniciativas consolidadas.
“RN es un partido leal, pero no obsecuente. Y eso significa que las políticas que son, sobre todo, legado del presidente Sebastián Piñera se van a defender”, advirtió.
HACIENDA INTENTA FRENAR LA POLÉMICA
En paralelo, desde el Ministerio de Hacienda salieron a poner paños fríos a la controversia, con especial énfasis en la PGU, uno de los puntos más sensibles del debate.
Lo anterior, en medio de una discusión presupuestaria que continúa generando ruido al interior del oficialismo y que anticipa un complejo equilibrio entre la necesidad de ajustes fiscales y la defensa de políticas sociales emblemáticas.







