El decreto exento número 2.381 del ministerio del Interior y Seguridad Pública estableció que este lunes 11 de septiembre, fecha en que se cumplen cinco décadas del comienzo de la cruenta dictadura de Augusto Pinochet, será de duelo nacional «en homenaje a todos los fallecidos en Chile con ocasión del golpe de Estado».
El documento, firmado por la ministra Carolina Tohá, se fundamenta en «el profundo dolor y consternación que causó y causa para toda la población el quiebre violento de la democracia en Chile ocurrido hace 50 años, que costó la vida, la dignidad y la libertad de tantas personas»; en «que es necesario honrar a quienes fallecieron ese 11 de septiembre y en fechas posteriores como consecuencia de las mismas circunstancias»; en que el Presidente Gabriel Boric y las autoridades públicas «comparten y solidarizan con este sentimiento de pesar», y en la idea de que sea un día «para la reflexión y unidad nacional en lo que respecta al valor de la democracia y el compromiso de defensa de los derechos humanos sin anteponer ideología alguna a su respeto incondicional».
Esto significa que ese día la bandera nacional se izará a media asta en las sedes del poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, oficinas y reparticiones públicas, unidades de las fuerzas armadas, Carabineros y Policía de Investigaciones, y también las personas y entidades particulares podrán hacerlo en todos los edificios, residencias o establecimientos privados.





