La intensificación del conflicto en Medio Oriente continúa impactando con fuerza a Líbano, donde los ataques israelíes han dejado al menos 912 fallecidos desde el 2 de marzo, según autoridades sanitarias. Frente a este escenario, la ONU advirtió que los bombardeos contra civiles, zonas residenciales y personal médico podrían constituir eventuales crímenes de guerra, en medio de un creciente desplazamiento masivo.
El Ministerio de Salud libanés detalló que entre las víctimas hay al menos 67 mujeres, 111 niños y 38 trabajadores sanitarios, además de más de 2.200 personas heridas. Solo en las últimas 24 horas, los ataques habrían causado 26 muertes y cerca de 80 lesionados.
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Desde la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, su portavoz, Thameen Al-Kheetan, expresó preocupación por la magnitud de los ataques, señalando que “los bombardeos han destruido edificios residenciales completos en zonas densamente pobladas”, afectando a familias enteras. En esa línea, advirtió que atacar deliberadamente a civiles o infraestructura civil viola el derecho internacional humanitario.
Por su parte, Israel ha sostenido que sus operaciones apuntan a infraestructura del movimiento chií Hezbolá, en el contexto de los enfrentamientos iniciados tras el lanzamiento de cohetes desde Líbano en apoyo a Irán, en medio de la escalada regional que involucra también a Estados Unidos.
DESPLAZAMIENTO MASIVO Y CRISIS HUMANITARIA
La ofensiva ha generado una crisis humanitaria de gran escala. Cerca de una quinta parte de la población libanesa ha sido desplazada tras las órdenes de evacuación emitidas por Israel, principalmente en el sur del país y en sectores de Beirut.
El coordinador humanitario de la ONU en Líbano, Imran Riza, advirtió que “cientos de miles de personas han abandonado sus hogares, muchas de ellas con lo puesto”, mientras que la asistencia se ha visto limitada por recortes presupuestarios y problemas logísticos.
Además, la ONU alertó que la extensión de estas evacuaciones podría configurar desplazamiento forzado, una práctica prohibida por el derecho internacional.
ATAQUES ALCANZAN INCLUSO A FUERZAS LIBANESAS
En paralelo, el Ejército libanés informó que tres de sus soldados murieron y otros dos resultaron heridos tras un ataque aéreo israelí en la ciudad de Nabatieh, al sur del país. Según la institución, los militares fueron impactados mientras se desplazaban en vehículos.
Desde Israel señalaron que están revisando el incidente, reiterando que sus operaciones tienen como objetivo posiciones vinculadas a Hezbolá.
PRESIÓN INTERNACIONAL Y ROL DE SIRIA
En el plano geopolítico, reportes de la agencia Reuters indican que Estados Unidos estaría presionando a Siria para desplegar fuerzas en el este de Líbano con el fin de debilitar a Hezbolá. Sin embargo, el gobierno sirio se mantendría reticente a intervenir directamente por el riesgo de ampliar el conflicto y profundizar tensiones internas.
De acuerdo con fuentes citadas, Damasco habría optado por una postura cautelosa, privilegiando mantenerse al margen de la confrontación y limitar sus acciones a un enfoque defensivo.
En este contexto, la situación en Líbano continúa deteriorándose, con crecientes alertas internacionales por el impacto humanitario y legal de las operaciones militares en curso.
Ya son más de un millón las personas desplazadas por la ofensiva israelí en #Líbano.
La violencia tiene que acabar YA. https://t.co/PqsB7XTZ77
Foto: ONU – Alfredo Zuniga pic.twitter.com/4b9AZaDY92— UNRWA.es (@UNRWAes) March 18, 2026







