Oposición acusa a la secretaria de Estado Trinidad Steinert de que “se rindió ante el crimen organizado”. También, de evidenciar una incapacidad para cumplir las expectativas generadas durante la campaña en materia de seguridad.
Las críticas apuntan directamente a la falta de resultados concretos frente al avance de delitos complejos. Este, fue uno de los temas que dominó el debate electoral y que hoy mantiene alta presión sobre el Ejecutivo. Para la oposición, el gobierno comprometió medidas que “sabía que no iba a poder cumplir”, poniendo en duda la efectividad de su estrategia.
Promesas incumplidas en seguridad
Uno de los pilares de la campaña hizo de la seguridad una de las principales banderas de campaña del actual gobierno. Ello elevó las expectativas ciudadanas respecto a una rápida contención del crimen organizado.
Los detractores de la ministra sostienen que los resultados no han sido proporcionales a dichas promesas. Lo anterior ha intensificado las críticas hacia su conducción política y operativa del área.
Incluso los cuestionamientos señalan que existe «sequía legislativa» desde su ministerio, sin leyes enviadas al congreso.
«Sequía legislativa»
El senador de la Democracia Cristiana (DC) e integrante de la Comisión de Seguridad, Iván Flores, lanzó duras críticas hacia la gestión de la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert. Acusó de mantener una «sequía legislativa» y falta de gestión del gobierno del presidente José Antonio Kast
Flores denunció que en mes y medio de gobierno, el Ejecutivo no ha presentado ningún proyecto de ley en materia de seguridad pública a la Comisión de Seguridad del Senado.
El parlamentario sostuvo que la ministra no puede conformarse con pedir documentos de identidad en la calle. Agregó que «la ministra Steiner tiene un pésimo equipo en el Ministerio de Seguridad, y lo que había lo desmantelaron».
«Errores gigantescos»
Flores calificó de «incoherente, incomprensible y brutal» el recorte presupuestario del 3% a los ministerios, mencionando que impacta negativamente los recursos destinados a las policías y al combate del crimen organizado.
Igualmente la acusó «desmantelamiento» y «descabezamiento clave» en la PDI tras la salida de una subdirectora nacional. Remató indicando que el gobierno comete «errores gigantescos».
Steinert: “los resultados no son inmediatos”
Frente a las acusaciones, Trinidad Steinert ha defendido su gestión y ha llamado a “calmar la ansiedad”, insistiendo en que los resultados en materia de seguridad no pueden ser inmediatos.
Desde el Ministerio de Seguridad Pública sostienen que las políticas implementadas requieren tiempo para mostrar efectos tangibles, especialmente en la lucha contra estructuras de crimen organizado.
La secretaria de Estado, quien previamente se desempeñó como fiscal regional, ha señalado que los avances más significativos podrían evidenciarse hacia fines de 2026, en línea con la planificación estratégica del gobierno.
«Rendición» y «gran estafa»
Por su parte el senador Karim Bianchi (independiente), que preside la Comisión de Seguridad, acusó rendición. “Lo que señala la ministra no es realismo, simplemente es una ‘rendición'». Ello, «porque cuando pasa de prometer resultados a pedir paciencia, en medio de una crisis de seguridad, es simplemente inaceptable e implica mostrarse desde un principio derrotado”.
“Chile no requiere de una autoridad que administre expectativas. Cuando dicen que los resultados van a llegar a largo plazo, lo que en verdad están diciendo es que hoy no tienen ningún control. Y es peor, porque la gente no nota ninguna diferencia con lo que había antes después de una larga campaña de promesas”.
Para Bianchi, esto “es la confirmación de una gran «estafa» en materia de seguridad que se entregó en campaña. Las expectativas no las tiene la ciudadanía, la generaron ellos y de eso tienen que hacerse responsables”, señaló.
Seguridad pública y crimen organizado
El debate en torno a la gestión de Trinidad Steinert se da en medio de un contexto de creciente preocupación por el crimen organizado en Chile. Este fenómeno se ha instalado como uno de los principales desafíos del actual gobierno.
La presión política y ciudadana por resultados concretos mantiene la seguridad como uno de los temas prioritarios en la agenda nacional, marcando el tono de las primeras semanas de la administración de José Antonio Kast.
Las encuestas demuestran que no existe confianza en que Kast cumpla su promesa en esta materia. Cadem, por ejemplo, señala que Un 67% de los encuestados cree que el Estado está siendo «sobrepasado por la delincuencia». Por su parte, solo un 33% cree que cumplirá la promesa de reducir la delincuencia.







