Este jueves, se dio a conocer que el Gobierno de José Antonio Kast retiró de Contraloría la resolución que adjudicaba la consultoría para el desarrollo del proyecto del Tren Valparaíso-Santiago. Tras ello, parlamentarios de oposición indicaron que es un retroceso para el avance regional y una postergación de los intereses de los habitantes de la zona.
En concreto, se trata del contrato que adjudicaba el estudio del proyecto ferroviario que busca conectar a Valparaíso con Santiago, una iniciativa que es anhelada por los vecinos de la región de Valparaíso.
Según consignó El Mostrador, el gobierno de Kast retiró la resolución que adjudicaba la licitación para el estudio integral del proyecto, cuyo presupuesto superaba los $15 mil millones y que ya estaba en etapa final de toma de razón.
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ESTUDIO DEL TREN VALPARAÍSO-SANTIAGO
Al respecto, Louis de Grange, ministro de Transportes y Telecomunicaciones, resaltó que es legítimo tomar esta clase de decisiones considerando el déficit significativo que quedó de la administración anterior.
“Estamos saliendo de un periodo con un déficit muy importante, donde tenemos que realizar ajustes. Es absolutamente natural y legítimo que se evalúen cuáles son las prioridades sociales a nivel país con el erario público”, indicó Grange. Asimismo, anunció que “se tomarán las decisiones y se priorizarán aquellos proyectos con beneficio social”.
Una mirada completamente opuesta expuso la senadora comunista Karol Cariola, que criticó al nuevo gobierno por afectar los planes de descentralización que impulsó la exadministración de Gabriel Boric. “No es un lujo conectar Santiago con Valparaíso de mejor manera, es una necesidad de los habitantes, es parte de los planes de descentralización”, indicó.
Por su parte, el diputado Andrés Celis (RN) aseguró que para el nuevo ministro no son partidarios de “los proyectos de trenes cuyos trayectos entre ciudades son muy extensos”.
Este proyecto contempla un trazado de 172 kilómetros que pasa por La Calera, para luego conectar con Limache, Viña del Mar y Valparaíso, usando parte de la infraestructura que ya existe.
El viaje conectaría a Quinta Normal en Santiago con el sector de El Salto en Viña del Mar en 1 hora 30 minutos y se proyectaba que estuviese operativo en 2030. Lo anterior beneficiando a zonas como Tiltil y Llay-Llay.






