Luego que no prosperara la iniciativa del gobierno de Gabriel Boric de comprar el inmueble para transformarlo en un museo, la familia de quien fuera del presidente de la transición, Patricio Aylwin, decidió poner en venta la casa donde se desarrollaron eventos clave de la historia política reciente de Chile.
La propiedad ubicada en calle Arturo Medina, en la comuna de Providencia de la región Metropolitana, ocupa un terreno de 460 metros cuadrados y fue habitada por Aylwin y su familia durante décadas, incluido el periodo en que asumió la Presidencia -entre 1990 y 1994- tras el retorno a la democracia.
Según detalló Las Últimas Noticias, el inmueble mantiene muebles, objetos personales e incluso vestimenta del exmandatario.
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La vivienda cuenta con cuatro niveles, entre ellos un subsuelo, además de una planta principal con living, comedor y escritorio, un segundo piso con dormitorios y un nivel superior tipo buhardilla. A esto se suman terrazas y jardines, elementos que refuerzan su carácter residencial.
Con el paso de los años, la casa de Patricio Aylwin también se transformó en un punto de encuentro para figuras internacionales. Y es que por sus dependencias pasaron el Dalai Lama (en 1992), el escritor Gabriel García Márquez (1990) y el entonces presidente de Estados Unidos George Bush, en diciembre de 1990.
VALOR COMERCIAL E HISTÓRICO
El valor del inmueble tiene dos componentes: el comercial y el histórico.
Según el tasador Teodosio Cayo, una propiedad de similares características en el sector alcanza las 36.000 UF (unos $1.400 millones). Pero el segundo aspecto agrega entre 20% y 30% al valor, con lo que llegaría a un rango de 45.000 a 49.000 UF, es decir, cerca de $1.700 a $1.800 millones.
LAS RAZONES
Quien explicó los motivo de la venta fue la hija del expresidente, Mariana Aylwin, y se resumen en dos: los altos costos de mantención y el estado actual de la vivienda.
“La casa tiene cerca de 70 años y no ha recibido reparaciones importantes en años. Presenta problemas en la madera, las persianas, la instalación eléctrica y el techo. Requiere una inversión considerable”, dijo.
Además, el inmueble se encuentra desocupado desde hace cuatro años, lo que ha acelerado su deterioro. Eso, sin contar con los gastos como contribuciones y mantención permanente que implica conservarla.
Inicialmente se evaluó convertir la casa en un espacio museográfico, pero su alto costo operativo hizo que esa alternativa se descartara.







