Hoy se dio a conocer el Manifiesto de Cole Allen, donde reproducimos las frases clave del autor del atentado contra Trump. Omitimos parte de él, porque incluye planificación detallada de un ataque violento y justificaciones directas para cometerlo, y no sería responsable reproducirlo íntegramente.
El fallido atentado contra Donald Trump durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca no solo generó impacto por el nivel de seguridad comprometido, sino también por el contenido del manifiesto dejado por Cole Allen, el hombre identificado como autor del ataque frustrado contra el mandatario y miembros de su gabinete.
El Manifiesto
Allen, un profesor de 31 años oriundo de California, dejó un extenso documento antes de ejecutar su acción. En él explicó sus motivaciones, pidió disculpas a sus familiares y cercanos, y justificó políticamente su decisión de atacar al presidente de Estados Unidos.
Una de las frases más citadas del manifiesto fue su acusación directa contra Trump:
“No estoy dispuesto a permitir que un pedófilo, violador y traidor manche mis manos con sus crímenes”.
Con esa frase, Allen intentó explicar por qué decidió actuar. Según sostuvo, sentía que guardar silencio lo convertía en cómplice de lo que consideraba abusos de poder y delitos cometidos por la actual administración republicana.
Justificación legal
El atacante también recurrió a una justificación legal y moral para defender su postura. En otro de los pasajes más comentados escribió:
“En la medida en que los representantes y los jueces no respeten la ley, nadie está obligado a acatar lo que ordenen de manera ilegal”.
En su manifiesto, Allen aseguró que no buscaba dañar a trabajadores del hotel ni a huéspedes del evento. Según explicó, sus objetivos eran altos funcionarios de la administración y miembros del entorno presidencial, aunque reconoció que la situación podía escalar de forma impredecible.
Razones religiosas
También incorporó argumentos religiosos para sostener su decisión. Respondió a posibles críticas señalando que “poner la otra mejilla” no aplica cuando otras personas son víctimas de abusos y afirmó que no intervenir frente a la opresión también representa una forma de complicidad.
Otro punto que llamó la atención fue su dura crítica a la seguridad de la cena de corresponsales. Allen expresó sorpresa por la facilidad con la que logró ingresar armado al hotel Washington Hilton y calificó como “una locura” la falta de controles preventivos.
Mensaje personal
El documento finaliza con un tono más personal. Allí agradece a su familia, amigos, colegas y alumnos por los años compartidos y reconoce el impacto emocional de sus decisiones. Incluso admite miedo, culpa y arrepentimiento.
Su última frase también sorprendió por el contraste con todo el texto anterior:
“¡Realmente no lo recomiendo! Sigan en la escuela, chicos”.
El manifiesto se convirtió rápidamente en una pieza clave dentro de la investigación federal, no solo por revelar sus motivaciones, sino también por mostrar el nivel de radicalización personal que precedió al intento de atentado contra uno de los eventos políticos más importantes del año en Washington.






