El Gobierno de Francia endureció su postura frente a sectores de la derecha israelí al prohibir el ingreso al país del ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, acusado de promover la anexión de territorios palestinos y la expansión de asentamientos en Cisjordania. La medida forma parte de un paquete de sanciones coordinado con Reino Unido, Canadá, Australia, Noruega y Nueva Zelanda.
El canciller francés, Jean-Noël Barrot, justificó la decisión señalando que Smotrich ha respaldado activamente la anexión de Cisjordania, la creación de nuevos asentamientos israelíes y propuestas para reinstalar colonias en Gaza, iniciativas que, según París, contradicen los esfuerzos internacionales orientados a una solución de dos Estados.
Lea también Con 97,8% escrutado solo 4.900 votos separan a Sánchez de Fujimori
Las sanciones también alcanzan a dirigentes de organizaciones de colonos y a una veintena de colonos vinculados a hechos de violencia contra palestinos en Cisjordania. Francia sostiene que estas acciones buscan frenar una escalada de tensiones en los territorios ocupados y exigir mayores responsabilidades frente a los ataques cometidos por grupos de colonos.
CRECEN LAS PRESIONES INTERNACIONALES
La decisión francesa se suma a medidas similares adoptadas previamente por varios países occidentales. Smotrich y el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, ya habían sido sancionados por Reino Unido, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Noruega por declaraciones consideradas incitadoras de violencia contra la población palestina.
Desde Londres, la ministra del Interior británica, Yvette Cooper, afirmó que la escasa rendición de cuentas frente a la violencia de colonos ha debilitado la credibilidad de las condenas emitidas por el propio Gobierno israelí. Además, las autoridades británicas recomendaron a empresas y ciudadanos abstenerse de realizar inversiones o actividades financieras en asentamientos considerados ilegales bajo el derecho internacional.
ISRAEL RECHAZA LAS SANCIONES
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel respondió calificando las medidas de «vergonzosas» y acusó a los gobiernos occidentales de intentar imponer posiciones políticas sobre el conflicto israelí-palestino. Según el portavoz Oren Marmorstein, las sanciones encubren un cuestionamiento al derecho de los judíos a establecerse en los territorios que Israel considera parte de su herencia histórica.
La controversia ocurre en medio de un aumento sostenido de la violencia en Cisjordania desde el inicio de la guerra entre Israel y Hamás en octubre de 2023. Organismos internacionales y una reciente investigación con mandato de la ONU han advertido sobre el deterioro de las condiciones de seguridad para la población palestina, atrapada entre las operaciones militares israelíes, la acción de colonos armados y el conflicto en Gaza.
Avec nos partenaires britannique, canadien, australien, néo-zélandais et norvégien, nous prenons aujourd’hui de nouvelles sanctions contre les responsables de l’intensification de la colonisation et des violences en Cisjordanie.
A titre national, nous avons interdit d’accès à… pic.twitter.com/VwGy3l7l00
— Jean-Noël Barrot (@jnbarrot) June 9, 2026






