Para la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, el Ejecutivo nunca tuvo una intención real de incorporar cambios al texto de la megarreforma y privilegió la rapidez por sobre el diálogo, pese a las observaciones planteadas por la oposición y por decenas de expertos durante la tramitación.
“La preocupación del gobierno era aprobar esto como fuera, pero sin introducirle modificaciones”, afirmó en entrevista con radio Pauta.
Ayer, con un estrecho margen, el proyecto fue aprobado en general en el Senado.
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A su juicio, esa estrategia estuvo presente desde el ingreso de la iniciativa al Congreso.
Para Vodanovic, se privilegió conseguir el respaldo mínimo necesario para aprobar la idea de legislar en vez de construir un acuerdo político más amplio. “Lo concreto, se ganó por un voto, o sea, raspando”, detalló, lo que calificó como una “ganancia pírrica”.
DIÁLOGO POR NECESIDAD
Vodanovic recordó que diversos expertos alertaron sobre problemas de financiamiento en la megarreforma y cuestionaron especialmente el crédito al empleo, mecanismo que calificó como la medida más costosa del proyecto.
Afirmó que esa política representa un gasto cercano a los US$1.400 millones y sostuvo que el Gobierno solo abrió la puerta a modificarla porque no logró reunir los votos de la derecha para aprobar esos cambios.
Acusó que la disposición al diálogo responde más a una necesidad política y no a un cambio de actitud.
Según la presidenta del PS el Ejecutivo terminó imponiendo la lógica de los sectores más duros de la derecha. En ese contexto, apuntó especialmente al Partido Republicano, al que acusó de mantener una forma de hacer política poco abierta al diálogo.
De todos modos, aseguró que la oposición seguirá participando en la tramitación y que “no vamos a estar en contra de cosas que puedan mejorar el proyecto”.







