Chomali pone condiciones a indultos por violaciones a DD.HH. El prelado pone el énfasis en las víctimas, el arrepentimiento y la entrega de datos acerca de detenidos desaparecidos.
El cardenal Fernando Chomali fijó condiciones frente a la posibilidad de otorgar indultos a condenados por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. El arzobispo de Santiago sostuvo que cualquier decisión debe considerar primero el sufrimiento de las víctimas y sus familias.
Chomali planteó que el país debe reconocer las graves violaciones a los derechos humanos cometidas durante ese período. También recordó el dolor de las familias que, más de cinco décadas después, todavía desconocen el paradero de sus familiares detenidos desaparecidos.
“Nadie va a poder comprender en toda su profundidad lo que significó para una familia tener un familiar detenido y desaparecido”, afirmó en conversación con Radio Infinita. Agregó que se trata de un dolor que la sociedad debe respetar y reconocer.
Clemencia no significa exculpar
El cardenal también abordó la situación de condenados que padecen enfermedades graves o se encuentran en condición terminal. A su juicio, resulta razonable permitir que una persona en esas condiciones permanezca junto a su familia durante sus últimos días.
Sin embargo, estableció una diferencia entre esa consideración humanitaria y desconocer los delitos cometidos. Chomali sostuvo que cualquier beneficio requiere determinadas condiciones y mencionó expresamente el arrepentimiento.
El arzobispo agregó que también debería existir una petición de perdón, el cumplimiento de parte de la condena y colaboración para esclarecer el destino de los detenidos desaparecidos. En particular, destacó la importancia de entregar información que permita a sus familiares saber dónde se encuentran.
Por esa razón, Chomali prefiere utilizar el concepto de “clemencia” en lugar de indulto. A su juicio, esta última expresión podría entenderse como un “borrón y cuenta nueva”, interpretación que descartó.
Más de cien solicitudes
La discusión se produce mientras el Ministerio de Justicia estudia más de cien solicitudes de indulto recibidas durante los primeros seis meses del gobierno de José Antonio Kast. El ministro Fernando Rabat informó que la mayoría corresponde a condenados por hechos ocurridos durante 1973.
El Gobierno ha señalado que analizará individualmente cada solicitud y que todavía no adopta decisiones finales. Kast ha planteado que el debate debe concentrarse en razones humanitarias, especialmente respecto de presos que padecen enfermedades terminales.
La posición de Chomali combina ambos elementos. Considera razonable que una persona gravemente enferma pueda permanecer junto a su familia, pero advierte que aquello no elimina su responsabilidad por los crímenes cometidos.
Clemencia, según el cardenal, pero acompañada de arrepentimiento, perdón, cumplimiento de la pena y verdad sobre el destino de los detenidos desaparecidos.







