Un fuerte golpe le propinó la nueva medición de Cadem al gobierno: la desaprobación de Kast escala al 63% y alcanza su nivel más alto de su administración. Es más, un 46% le responsabilizó por el bajo crecimiento económico. Solo un 27% lo atribuyó a las administraciones anteriores.
La aprobación del Presidente José Antonio Kast volvió a retroceder y llegó al 32%, su registro más bajo desde que asumió en marzo. En sentido contrario, la desaprobación subió hasta el 63%. Ambas cifras marcan los peores resultados de su gobierno en la encuesta Plaza Pública de Cadem.
El dato adquiere especial relevancia porque coincide con un deterioro de la percepción económica y laboral. Un 84% considera que la economía chilena está estancada o retrocediendo. La evaluación del empleo resulta todavía más negativa: un 91% califica su situación como mala o muy mala.
La economía golpea a La Moneda
El crecimiento y la generación de empleo aparecen como la principal prioridad ciudadana, mencionados por el 42% de los consultados. Seguridad queda bastante más atrás, con 16%. El resultado desplaza el foco desde uno de los principales ejes discursivos del gobierno hacia una materia donde enfrenta una evaluación particularmente adversa.
Pero quizás el dato políticamente más incómodo para La Moneda aparece al preguntar quién es responsable del bajo crecimiento. Un 46% apunta al actual gobierno y solo 27% responsabiliza a las administraciones anteriores. La explicación heredada comienza así a encontrar dificultades entre los encuestados.
También existe una percepción predominantemente interna sobre las causas del problema. El 71% atribuye la falta de crecimiento a factores políticos y económicos propios de Chile. Solo el 26% responsabiliza a las condiciones de la economía internacional.
Presupuesto no logra convencer
La medición evaluó además la cadena nacional en que Kast presentó el proyecto de Presupuesto 2027. Entre quienes vieron la intervención o se informaron de ella, el 49% la calificó mal o muy mal. Solo un 31% realizó una evaluación positiva.
Sin embargo, algunas afirmaciones y medidas del mandatario sí encuentran respaldo. Un 57% comparte su planteamiento de “nunca gastar lo que no se tiene”. También existe amplio apoyo a revisar que quienes reciben beneficios sociales cumplan efectivamente los requisitos.
La diferencia muestra una paradoja para el Ejecutivo. Algunas de sus propuestas obtienen respaldo cuando se consultan individualmente, pero aquello no se traduce en una mejor evaluación del gobierno. La caída presidencial ocurre incluso mientras determinadas políticas mantienen apoyo mayoritario.
Pesimismo sobre el rumbo del país
La percepción negativa tampoco queda limitada a la economía. Un 61% considera que Chile avanza por un mal camino y el 60% se declara pesimista respecto del futuro. Apenas poco más de un tercio considera que el país marcha en la dirección correcta.
La encuesta entrega además una señal interesante respecto de las movilizaciones sociales. Una mayoría respalda la reciente marcha de la Confech por la Alameda. Al mismo tiempo, un contundente 74% rechaza considerar legítima o justificable la violencia callejera.
La nueva Cadem deja así dos problemas simultáneos para La Moneda. Kast alcanza su mayor desaprobación desde que llegó al gobierno y la economía se instala como principal preocupación ciudadana. Más complejo aún, una proporción creciente de encuestados comienza a responsabilizar directamente a su administración por el problema.







