La mascarilla vuelve a ser obligatoria en España, con pocas excepciones, como respuesta al repentino aumento de las enfermedades respiratorias durante la temporada navideña.
La tasa de incidencia de gripe en España se sitúa en 438,3 casos por cada 100.000 habitantes, aumentando a 952,9 al considerar todas las enfermedades respiratorias.
Ante este panorama, varias comunidades autónomas han anunciado la obligatoriedad del uso del tapabocas en hospitales y centros de salud, buscando proteger a las personas más susceptibles a esta enfermedad.
El Ministerio de Sanidad, inicialmente contrario a la obligatoriedad, ha confirmado que a partir de este miércoles la medida se implementará en todo el país.
Medida varía según las áreas
Las medidas respecto a la mascarilla obligatoria varían según las comunidades. Por ejemplo, en Aragón, se ha optado por una obligatoriedad parcial solo para profesionales sanitarios y de cuidados en centros sociosanitarios.
En la Comunidad Valenciana, con una tasa de contagio de 1.501 por cada 100.000 habitantes, se establece la obligatoriedad de la mascarilla para personas sintomáticas en espacios compartidos, profesionales que atienden casos sintomáticos, trabajadores en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) y Unidades con Pacientes Vulnerables, así como en urgencias hospitalarias y de Atención Primaria, y en áreas donde se concentran pacientes y familiares.
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En Murcia, se ha hecho obligatorio el uso de mascarillas en centros sanitarios para personal y trabajadores, y se insta a su uso en cualquier espacio en caso de síntomas de enfermedades respiratorias.
Cataluña también ha impuesto la obligatoriedad de la mascarilla en todos los centros sanitarios y sociosanitarios para profesionales y pacientes, a pesar de que los casos de contagio han disminuido según el informe SiVIRA del Instituto de Salud Carlos III.
Españoles divididos por la medida
La medida ha sido bien recibida por los profesionales sanitarios, que consideran que es una medida necesaria para frenar la propagación del virus.
Sin embargo, algunos sectores han criticado la medida, argumentando que es una medida exagerada y que no es necesaria para frenar la epidemia.
Sea como sea, la mascarilla vuelve a ser obligatoria en España, una medida que nos recuerda que la pandemia de COVID-19 no ha terminado y que debemos seguir siendo precavidos.






