India inaugura polémico templo. El primer ministro de India, Narendra Modi, inauguró un templo dedicado al dios Ram en Ayodhya. Este evento histórico para la religión hindú también marcó el último capítulo de un conflicto religioso de 500 años entre musulmanes e hindúes.
El templo, conocido como Ram Mandir, se construyó en el lugar donde hace más de 30 años se encontraba la mezquita de Babri, derribada por fanáticos hindúes en 1992.
La inauguración del templo fue vista como un inicio no oficial de la campaña de Modi para la reelección este año, generando tensiones en un año electoral.
Los nacionalistas hindúes, base electoral del BJP (Partido Bharatiya Janata), llevaban décadas exigiendo la construcción del templo en el sitio, considerado el lugar de nacimiento del rey Rama, una figura central del hinduismo.
La construcción del templo se esperaba desde 1990 y fue vista como una «piedra angular» de la campaña electoral de Modi.
Para los Indúes inauguracion es una causa nacional
La inauguración del templo también se percibe como una «causa nacional», respaldada por el Gobierno y financiada en gran parte por la diáspora india.
El primer ministro está orquestado una maquinaria de propaganda alrededor de la ceremonia para convertirla en un «gran momento de encuentro nacional».
La inauguración del templo, que celebra la figura mítica de Rama, busca asociar a Modi con un líder «bueno y justo» del siglo XXI.
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Además, se relaciona con la idea de establecer una «segunda república nacionalista e hindú» de cara al 75º aniversario de la fundación de la República de India.
Los musulmanes, los grandes perdedores en este conflicto, han recibido un terreno a las afueras de Ayodhya, pero aún no han podido recaudar fondos para construir una nueva mezquita.
La oposición, como el Partido del Congreso, ha mantenido un perfil bajo para evitar ser acusada de ser anti-hindú y centrarse en los intereses musulmanes.
Aunque la inauguración del templo Ram Mandir busca movilizar a los votantes en el estado crucial de Uttar Pradesh, donde se enviarán más de 80 cargos electos al Parlamento, algunos analistas cuestionan si este enfoque tendrá el efecto deseado, ya que la mayoría de los jóvenes hindúes actualmente pueden no atribuirle gran importancia a la construcción del templo.







