Bélgica golea a EE.UU. pese a Trump y FIFA y clasifica a cuartos de final. De paso, deja al Mundial sin anfitriones.
Bélgica no solo eliminó al último anfitrión que seguía con vida en el Mundial 2026. También derrotó el ruido político que rodeó al partido. Los europeos golearon 4-1 a Estados Unidos en Seattle y avanzaron a cuartos de final, donde enfrentarán el viernes a España.
El resultado cerró una etapa amarga para los organizadores. Canadá había caído ante Marruecos y México fue eliminado por Inglaterra. Con la derrota estadounidense, los tres países sede quedaron fuera en octavos de final.
La polémica previa
El duelo llegó cargado por la habilitación de Folarin Balogun. El delantero estadounidense había sido expulsado ante Bosnia y debía cumplir una fecha de suspensión. Sin embargo, FIFA suspendió la sanción por un año, luego de una gestión del presidente Donald Trump ante Gianni Infantino.
La decisión provocó una dura reacción de la UEFA, que calificó la medida como “injustificable” y advirtió sobre el daño a la credibilidad del fútbol mundial. Bélgica también cuestionó el procedimiento, pero su reclamo no prosperó.
Bélgica respondió en la cancha
La controversia no alcanzó para sostener a Estados Unidos. Bélgica golpeó con Charles De Ketelaere, figura del partido y autor de dos goles. Malik Tillman igualó transitoriamente para los locales, pero el equipo europeo volvió a tomar ventaja y luego amplió la diferencia con Hans Vanaken, tras un grave error del arquero Matt Freese.
El cuarto gol, del histórico Lukaku, terminó de sepultar cualquier intento de reacción estadounidense. La derrota fue categórica y dejó sin efecto deportivo la habilitación de Balogun, aunque no apagó la discusión institucional.
Mundial sin anfitriones
Estados Unidos llegaba con la expectativa de alcanzar los cuartos de final por primera vez desde 2002. No lo consiguió. Bélgica, más ordenada y eficaz, aprovechó los errores defensivos del local y tomó el boleto para enfrentar a España, que horas antes eliminó a Portugal.
El caso deja una doble lectura. En la cancha, Bélgica fue muy superior. Fuera de ella, FIFA queda nuevamente expuesta por una decisión disciplinaria que abrió dudas sobre la influencia política en el torneo.
Ni Trump ni la FIFA salvaron a Estados Unidos. Bélgica lo eliminó jugando fútbol.






