La investigación por presunto fraude al Fisco que enfrenta el senador Miguel Ángel Calisto suma y sigue: Asesora fantasma lo denuncia por contrato ideológicamente falso. Sumó así uno de sus antecedentes más delicados. Carla Graf, quien figuró como asesora parlamentaria durante el período en que Calisto era diputado, declaró ante el Ministerio Público que jamás desempeñó las funciones para las cuales fue contratada y sostuvo que su vínculo laboral fue únicamente «de pantalla».
Según la declaración revelada este lunes, Graf afirmó que nunca elaboró informes, estudios ni asesorías para el parlamentario y que tampoco mantuvo una relación laboral efectiva con el equipo legislativo. «Mi contratación solo fue de pantalla, todo es falso», declaró ante los fiscales que investigan el caso.
De paso, la Corte de Apelaciones de Puerto Montt, fijó para este viernes el desafuero del senador.
Testimonio fortalece la investigación
El relato de Graf adquiere especial relevancia porque ella también figura como imputada en la causa. Lo anterior, la involucra junto a su esposo, Roland Cárcamo, excolaborador político de Calisto quien también entregó antecedentes graves. Ambos han entregado datos que, según la Fiscalía, permiten reconstruir el mecanismo mediante el cual se habrían utilizado asignaciones parlamentarias para fines distintos a los autorizados por la ley.
La Fiscalía sostiene que Graf fue contratada sabiendo que no ejecutaría trabajo alguno y que, pese a ello, recibió pagos provenientes de recursos públicos. Parte de esos fondos, de acuerdo con la investigación, habrían terminado beneficiando a otras personas vinculadas al entorno político del entonces diputado.
Suma y sigue
La confesión se suma a la declaración prestada por Roland Cárcamo. Este, describió un supuesto sistema de recaudación de recursos mediante fundaciones, contrataciones y proyectos. Según afirmó, favorecía política y personalmente a Calisto. Ese testimonio ya había elevado la presión sobre el parlamentario, mientras que la versión entregada ahora por Graf refuerza uno de los pilares de la acusación: que la asesoría parlamentaria nunca existió en la práctica.
El senador ha rechazado las imputaciones y anteriormente sostuvo ante el Ministerio Público que Graf cumplía un rol de asesoría estratégica directamente con él, distinto al trabajo cotidiano del resto de su equipo. La investigación, sin embargo, continúa reuniendo antecedentes documentales y testimoniales para determinar si existió un fraude al Fisco mediante el uso irregular de asignaciones parlamentarias.
Con esta nueva declaración, la Fiscalía incorpora un testimonio que no solo cuestiona la existencia misma de la asesoría contratada, sino que además proviene de quien aparece formalmente como beneficiaria de esos contratos. El contenido de esa confesión podría transformarse en una de las piezas centrales cuando la causa avance hacia las siguientes etapas del proceso penal.
Las declaraciones que complican a Calisto
De acuerdo con las declaraciones filtradas por BioBioChile, tanto Roland Cárcamo como Carla Graf entregaron al Ministerio Público versiones coincidentes. Ello, respecto de la supuesta inexistencia de las asesorías parlamentarias por las cuales esta última fue contratada. Ambos comparecieron en calidad de imputados ante la Fiscalía y sus testimonios pasaron a formar parte de la investigación por fraude al Fisco.
Roland Cárcamo sostuvo que su esposa «solo fue un palo blanco». Agregó que la contratación respondía a un mecanismo para justificar pagos provenientes de asignaciones parlamentarias. En su declaración afirmó que los informes presentados como respaldo de esas asesorías «eran fake». Aseguró que ni Graf, ni él, ni terceras personas realizaron efectivamente las labores descritas en dichos documentos.
El excolaborador del senador fue aún más allá al asegurar que los recursos obtenidos mediante ese sistema eran destinados a financiar distintas actividades políticas y personales. Según declaró, parte del dinero se utilizaba para ayudas sociales, gastos de oficina, traslados, alojamientos, cenas y otras acciones orientadas a fortalecer la actividad política del entonces diputado, llegando incluso a calificar el mecanismo como una forma de «clientelismo político».
«Todo es falso»
Por su parte, Carla Graf ratificó esa versión en términos igualmente categóricos. Ante los investigadores aseguró que «mi contratación solo fue de pantalla». «Todo es falso», y descartó haber elaborado informes o asesorías para el parlamentario durante el período en que figuró contratada con cargo a recursos públicos.
La coincidencia entre ambos testimonios constituye uno de los antecedentes más relevantes reunidos hasta ahora por la Fiscalía, pues ambos describen un mismo mecanismo y niegan la existencia de las prestaciones laborales que justificaban los pagos. Esa convergencia fortalece una de las principales líneas investigativas del Ministerio Público, aunque será el desarrollo del proceso penal el que determine el valor probatorio definitivo de estas declaraciones.
La defensa del senador Miguel Calisto, sin embargo, rechazó íntegramente las imputaciones. Su abogado sostuvo que Carla Graf sí desempeñó funciones de asesoría, afirmó que existen antecedentes documentales y testigos que lo acreditarían, y atribuyó el cambio de versión de los declarantes a una estrategia destinada a obtener beneficios procesales. Por ello, insistió en que el parlamentario es inocente de los hechos investigados.





