El Tribunal Supremo de España confirmó este miércoles la absolución del exjugador del FC Barcelona, Neymar, de los delitos de corrupción y estafa relacionados a su fichaje en 2013 al cuadro blaugrana, desde el Santos de Brasil.
Cabe precisar que, junto a Neymar, quedaron libres de culpa también los expresidentes de la entidad catalán, Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu .
En concreto, la Sala de lo Penal del máximo tribunal español rechazó los recursos contra la sentencia de la Audiencia de Barcelona emitida en diciembre de 2022, que ya absolvía al crack brasileño.
Lea también: ¡Neymar vuelve a casa! Deja Arabia y regresa al Santos.
ABSUELVEN A NEYMAR DE CORRUPCIÓN
La decisión se sustentó en que no se observa ni el delito de corrupción en los negocios, ni el de estafa impropia de contrato simulado de los que estaban acusados, informa el alto tribunal en un comunicado.
“En modo alguno, cuando se llevan a cabo los contratos, existía un dolo coetáneo de estafar defraudando los derechos económicos del DIS”, fondo de inversión brasileño que ejerció la acusación particular. Aseguraban que la operación se hizo para alterar el precio de la venta final del traspaso.
En el juicio, celebrado en la Audiencia de Barcelona, DIS pidió penas de 2,6 años de prisión para Neymar y Bartomeu y de cuatro años para el padre del jugador y Rosell, entonces máximo responsable del club catalán.
POLÉMICO TRASPASO AL BARCELONA
El fondo de inversión brasileño DIS adquirió en marzo de 2009 los derechos económicos de Neymar por cinco millones de reales brasileños (unos 855.000 euros).
En 2011, el Barça suscribió un pacto con el jugador del Santos para que firmara con él cuando quedara libre y abonó una cantidad que, según DIS, fue fraudulenta porque debió estar integrada en sus derechos económicos al percibir indemnización.
La entidad azulgrana pretendía incorporarlo en 2014, pero se anticipó el fichaje un año y pagó el traspaso por ello, cifrado en 17,1 millones de euros, de los que DIS obtuvo 6,8 millones, el 40%.
El Barcelona acabó desembolsando 25,17 millones al Santos por los derechos del jugador y otros 60 millones por diversos conceptos a N&N Consultoria Esportiva, la empresa familiar dirigida por el padre de Neymar. Esto llevó a DIS a presentar una querella por considerar escasa la partida que percibió.
La respuesta del Supremo fue que, a pesar de tener el 40% de los derechos económicos, el DIS no era titular de los federativos, “que son los que permiten que un jugador pueda fichar por un equipo distinto mientras tiene contrato en vigor con otro club”.
“No hubo ni delito de corrupción en los negocios, ni estafa impropia. Ni por el jugador, ni sus representantes, ni por el FC Barcelona. Todo se debió a una decisión deportiva del club que quiso asegurarse su fichaje y luego decidió adelantarlo y pagar precio de traspaso, aunque tenía un contrato con el jugador para que éste se fuera libre al finalizar su compromiso con el Santos”, concluye el Supremo.







