«Muy simple hermano: basta ver quiénes aplauden las medidas de Milei y quiénes las rechazan». El hombre, de unos 70 años, se identifica por su nombre Felipe. Es jubilado, aportó 35 años de su vida laboral y se siente estafado por el Presidente anarco capitalista que gobierna desde el 10 de diciembre.
Su juicio no da pie a las interpretaciones: » en su campaña, este tipo (Milei) nos engrupió (sic) diciéndonos que el ajuste lo pagaría la casta. Resulta que la casta éramos nosotros»
Como Felipe, son muchos los argentinos que califican de «estafa política» la del Mandatario libertario, quien para llegar al poder aseguró que no se tocaría a los sectores asalariados y pensionados en un hiper ajuste para enfrentar, dijo, la «peor herencia de la historia»
Los jubilados son uno de los sectores más perjudicados por el mega decreto de necesidad y urgencia (DNU) y una ley ómnibus, está última enviada al Congreso que cuenta con más de 600 artículos y abarca los más diversos ámbitos de la vida argentina, desde la política y economía hasta el deporte.
El DNU, que pretende modificar o derogar 366 leyes que regulan distintos sectores de la economía, deberá también discutirlo una comisión bicameral del Congreso y de su integración dependerá el futuro del proyecto.
Pero ya antes de que entre en comisión, el DNU ha recibido una fuerte ofensiva de los partidos de oposición, principalmente del ex oficialista partido Justicialista, y de organizaciones sociales. A la vez, expertos constitucionalistas lo cuestionan porque, a su juicio, vulnera la carta fundamental.
La llamada ley ómnibus, titulada «Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los argentinos” es un paquete de leyes que será tratado en sesiones extraordinarias.
El propio Milei señaló que este proyecto legislativo es el más profundo ya que contiene “dos tercios” de todas sus propuestas de reforma.
Tanto el DNU como la ley ómnibus han sido fuertemente criticadas por los trabajadores y jubilados, pues implican pérdidas de derechos laborales y disminución de ingresos, producto de la liberación de precios dispuesta por el gobierno.
En contraste, los principales grupos económicos han respaldado las medidas al dejar la economía librada a las leyes del mercado. Pese a esto, los inversionistas extranjeros se cuidan por ahora de poner las manos en el fuego porque hay en disputa una lucha por el poder entre el Ejecutivo y el Legislativo.
Hay tres áreas estratégicas en las que los inversionistas han puesto la mira. Las de comunicaciones, la explotación del litio y la pesca. En las dos primeras corre con ventaja el mega multimillonario Elon Musk (dueño de Tesla, fabricante de automóviles eléctricos y de la plataforma X, ex Twitter), de quien Milei se vanagloria ser su amigo. Cuando el mandatario transandino asumió, el 10 de diciembre, Musk envió un mensaje a través de X celebrando el inicio de una nueva era en la Argentina.
En su discurso de asunción, Milei nombró expresamente a la empresa de comunicaciones Starlink, también propiedad del empresario sudafricano, para ingresar a a los servicios de internet satelital.
En el caso del litio, la apuesta de Musk es elevada. Aspira a explotar y exportar el estratégico mineral, que se concentra en el norte, principalmente en Jujuy. Pero su plan no será fácil porque según la Constitución los recursos mineros corresponden a las provincias, que deciden cómo explotar sus activos
El área pesquera es el que más preocupa a los expertos en geopolítica y a las empresas del sector. La modificación propuesta por el Ejecutivo habilita la licitación internacional de permisos de pesca dentro de las 200 millas del mar argentino, que constituyen un derecho soberano de las naciones reconocido hasta por la ONU.
Pese a los esfuerzos del gobierno por convencer a la población de que el ajuste era urgente y necesario por el «desastre» que dejó el gobierno peronista de Alberto Fernández, las protestas no cesan.
La misma noche en que Milei anunció los principios generales de la ley ómnibus, los cacerolazos se escucharon en barrios de la capital argentina, donde vive la clase media
Las protestas se explican porque, además del alza de los artículos de primera necesidad, se liberaron los precios de todos los servicios, entre estos la medicina pre paga, equivalente a las Isapres.
La central obrera (CGT) decretó un paro general de 12 horas en contra del programa de Milei para el 24 de enero, con movilización hacia el Congreso. Un primer apronte se realizó el miércoles 28 para entregar una petición a la Justicia para que esta declare inconstitucional el proyecto.
Todos los pronósticos anticipan un «verano caliente» en lo político y social. Pese al inicio de las vacaciones, la pulseada entre los poderes Ejecutivo y Legislativo se intensificará y las miradas estarán puestas en la Justicia que deberá fallar los recursos de amparo ya presentados contra el plan de ajuste de los libertarios.







