El Gobierno de Estados Unidos ha instado a Corea del Norte a evitar realizar «acciones y declaraciones provocativas y desestabilizadoras», abogando por resolver las tensiones en la península a través de la diplomacia.
Esto ocurre después de que las autoridades norcoreanas anunciaron la supresión de los comités para la reunificación pacífica con Corea del Sur, al que han declarado como «el Estado más hostil».
Lea también: Detienen a hombre acusado de amenazas de muerte a Milei
Matthew Miller, portavoz del Departamento de Estado, expresó en una conferencia de prensa: «Instamos a la República Popular Democrática de Corea (RPDC) a participar en discusiones sustantivas sobre la gestión de riesgos militares y la búsqueda de una paz duradera en la península de Corea».
Miller enfatizó que Washington no tiene intenciones hostiles hacia Pyongyang y continúa colaborando estrechamente con Seúl, Tokio y otros aliados para disuadir la agresión y coordinar respuestas a las violaciones repetidas de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
Al ser cuestionado sobre la reciente visita de la ministra de Exteriores de Corea del Norte, Choe Son Hui, a Moscú, Miller señaló que han observado acciones del Kremlin que violan las resoluciones, incluidas aquellas respaldadas por las autoridades rusas en el pasado.
COREA DEL NORTE
La Asamblea Suprema del Pueblo de Corea del Norte aprobó la supresión de los comités para la reunificación, considerándolo un «grave error anacrónico» debido a la percepción de Seúl como un «socio para la reconciliación y reunificación».
Esto se basa en la decisión de Corea del Sur de buscar derrocar al Gobierno de Kim Jong Un mientras se asocia con fuerzas externas, especialmente Estados Unidos.
Kim Jong Un, líder norcoreano, justificó estas decisiones como respuesta a la «histeria de confrontación» de Corea del Sur y Estados Unidos, que ha llevado a la península de Corea a «una fase extrema».
Durante un discurso ante la Asamblea, Kim declaró que el entorno de seguridad de su país se ha deteriorado constantemente, convirtiéndose en la zona más peligrosa del mundo con riesgo de guerra.







