El juez federal Christopher Cooper propinó un nuevo revés judicial al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al ordenar el retiro de su nombre del Kennedy Center y paralizar los planes de cierre del recinto cultural para ejecutar una amplia remodelación.
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Tras revisar el caso, Cooper concluyó que la junta directiva del centro cultural excedió sus atribuciones legales cuando incorporó el nombre de Trump a la institución y aprobó el cierre de las instalaciones sin cumplir las obligaciones establecidas por la legislación vigente.
CONGRESO TIENE LA ÚLTIMA PALABRA SOBRE EL NOMBRE
En su fallo, Cooper sostuvo que solo el Congreso puede modificar la denominación oficial del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas, por lo que la decisión adoptada por la junta carece de validez legal.
El juez ordenó retirar el nombre de Trump de la fachada y de todo material oficial, físico o digital, en un plazo máximo de dos semanas. Además, calificó la votación realizada el 16 de marzo para cerrar el complejo cultural como un proceso “mal informado y aparentemente premeditado”.
La resolución paraliza temporalmente las obras de renovación que la administración proyectaba iniciar en julio y que contemplaban cerca de dos años de trabajos.
NUEVO OBSTÁCULO PARA LOS PROYECTOS DE TRUMP EN WASHINGTON
El fallo se suma a otros reveses judiciales que han afectado iniciativas impulsadas por Trump para transformar espacios emblemáticos de la capital estadounidense durante su segundo mandato.
Entre esos proyectos figuran la construcción de un nuevo salón de baile en la Casa Blanca, la incorporación de su imagen o nombre en edificios federales y la propuesta de levantar un arco monumental junto al río Potomac. Varias de estas medidas han sido impugnadas ante los tribunales por organizaciones civiles y legisladores opositores.
Aunque la Casa Blanca no reaccionó de inmediato al fallo, la administración ya ha recurrido otras decisiones judiciales similares y se espera que también apele esta resolución.
DEBATE SOBRE EL FUTURO DEL CENTRO CULTURAL
La dirección del Kennedy Center defendió la necesidad de ejecutar una renovación integral del edificio, inaugurado en 1971 y afectado por filtraciones de agua, deterioro estructural y sistemas de climatización obsoletos.
Sin embargo, legisladores y organizaciones de conservación patrimonial han advertido que el cierre podría abrir la puerta a intervenciones que alteren el valor histórico del recinto, considerado uno de los principales símbolos culturales de Estados Unidos.
La representante demócrata Joyce Beatty, una de las demandantes en el caso, celebró la decisión judicial y afirmó que permitirá preservar la identidad original del Kennedy Center mientras continúa funcionando para artistas y espectadores.
Kennedy para las Artes Escénicas, un fallo que supone un nuevo golpe para el presidente Donald Trump, que en diciembre de 2025 decidió añadir su apellido en la fachada de esta importante institución.https://t.co/RprDNGg40s
— La Jornada San Luis (@JornadaSanLuis) May 29, 2026






