A través de un mensaje escrito, el líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, recalcó que los países de Medio Oriente “no serán ya escudos para las bases de Estados Unidos”.
Asimismo, apeló a mejorar las relaciones entre los Estados regionales tras el conflicto abierto por la ofensiva de las fuerzas estadounidenses e israelíes contra el país asiático el 28 de febrero pasado.
“Lo que es cierto es que las manecillas del reloj no darán marcha atrás y que las naciones y tierras de la región no serán ya escudos para las bases estadounidenses”, fueron sus palabras, según publicó la cadena de televisión pública, IRIB. Las hizo públicas a propósito del inicio de la peregrinación a La Meca.
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Expuso que “no seguirá habiendo refugios para el mal y el establecimiento de bases militares en la región, ya que Estados Unidos se aleja día a día de su estatus previo”. A continuación invitó “sinceramente” a “todos los países y gobiernos islámicos a una amistad y cooperación” en beneficio de las comunidades musulmanes y para “resolver los problemas del mundo islámico”.
EL «ARMA DE DIOS»
El texto de Jamenei enfatizó en que “las naciones de la región tienen muchas capacidades e intereses comunes que determinarán el nuevo orden y la geometría futura de la región y el mundo”.
Del mismo modo, ensalzó la labor de las fuerzas de Irán y otros grupos aliados de Teherán en la región por “sus victorias frente a los ejércitos terroristas y fuertemente armados estadounidense-sionistas”.
Además, relevó la Revolución Islámica de 1979, que “derrocó al régimen tiránico, dictatorial y dependiente de los Pahlavi, cortando las manos y pies de los arrogantes y avaros estadounidenses y cortando completamente la influencia del sionismo (en el país asiático)”.
“Fue el arma de ‘Dios es el más grande’ la que, tras la invasión de territorio iraní por parte del régimen baazista de Sadam Husein, los muyahidín (…) crearon una épica de ocho años de defensa sagrada, continuando su resistencia con firmeza y perseverancia durante los años siguientes frente a bloqueos, golpes, crueles sanciones y ataques incontables a nivel político, propagandístico y económico”, añadió.
Enfatizó también “el fracaso de los enemigos a la hora de lograr que Irán se rindiera” durante esa ofensiva y manifestó que “a partir de ahora, ‘Muerte a Estados Unidos’ y ‘Muerte a Israel’ serán los eslóganes comunes de la nación islámica y los pueblos oprimidos del mundo, especialmente entre los jóvenes”.
«HERIDAS SUPERFICIALES»
Jamenei no ha sido visto en público desde su nombramiento al frente del país, en sustitución de su padre, el ayatolá Alí Jamenei, asesinado en un bombardeo el 28 de febrero, en los primeros compases de la ofensiva de Estados Unidos e Israel. En ese ataque murieron su padre y varios de sus familiares, incluida su esposa.
El portavoz del ministerio de Sanidad iraní, Hosein Kermanpur, aseguró el lunes que luego de esa ofensiva el actual líder supremo ingresó a un hospital junto a otros heridos y detalló que presentó “heridas superficiales en la cara, la cabeza y las piernas, que no provocaron amputación alguna ni un problema médico más grave”.
Previamente, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, había afirmado que el nuevo líder supremo iraní quedó “desfigurado” a causa del ataque, en medio de especulaciones sobre el estado de salud y el paradero de Jamenei, quien estaría comunicándose a través de una red de mensajeros para trasladar sus instrucciones.
Desde Irán aseguran que el heredero Jamenei solo sufrió heridas “superficiales” durante los ataques de febrero https://t.co/v48k56SRxT pic.twitter.com/gey40aSwQL
— El 7 (@El7NewsCo) May 25, 2026







