El presidente de Rodrigo Paz promulgó este miércoles una ley que elimina las restricciones al uso del estado de excepción en Bolivia, en medio de una ola de protestas y bloqueos que ya supera las tres semanas y que mantiene tensionado al país andino.
La nueva normativa, identificada como Ley 1732, deroga completamente la Ley 1341 de Estados de Excepción, vigente desde 2020, la cual imponía límites específicos a la participación de las Fuerzas Armadas en conflictos internos y establecía un máximo de 60 días para la duración de estas medidas extraordinarias.
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La iniciativa fue aprobada primero por el Senado y posteriormente por la Cámara de Diputados en una sesión virtual, antes de ser publicada en la Gaceta Oficial del Estado. Según el Gobierno boliviano, la medida busca entregar mayores herramientas al Ejecutivo para enfrentar escenarios de conmoción interna y garantizar el orden público frente al aumento de la conflictividad social.
GOBIERNO INSISTE EN QUE SERÁ “ÚLTIMO RECURSO”
Pese al cambio legal, el Ejecutivo aclaró que la promulgación de la norma no implica la activación automática de un estado de excepción. La Constitución boliviana mantiene vigente la obligación de emitir un decreto específico y someterlo posteriormente a la aprobación de la Asamblea Legislativa dentro de un plazo de 72 horas.
Asimismo, las autoridades recalcaron que incluso bajo un estado de excepción no pueden suspenderse las garantías fundamentales ni los derechos esenciales establecidos en la Carta Magna. El oficialismo y parte de la oposición defendieron la eliminación de la Ley 1341 al considerar que limitaba excesivamente la capacidad de respuesta del Estado frente a situaciones de crisis, especialmente cuando hechos de violencia o bloqueos prolongados superaban la capacidad de acción de la Policía.
PROTESTAS SE EXTIENDEN Y AGRAVAN EL DESABASTECIMIENTO
Las movilizaciones comenzaron en La Paz y posteriormente se expandieron hacia Cochabamba, Santa Cruz, Oruro, Chuquisaca y Potosí. Los manifestantes, entre ellos sindicatos campesinos, la Central Obrera Boliviana y sectores vinculados al expresidente Evo Morales, exigen la renuncia de Rodrigo Paz.
Tras casi un mes de bloqueos de carreteras, varias ciudades bolivianas enfrentan problemas de abastecimiento de alimentos, combustibles, medicamentos y oxígeno medicinal. Además, las autoridades denunciaron que las interrupciones en las rutas han dificultado la atención médica oportuna y habrían contribuido a la muerte de al menos cuatro personas, incluido un menor de edad.
Los enfrentamientos durante un operativo policial para despejar una carretera troncal elevaron aún más la tensión en Bolivia, mientras la Fiscalía investiga la muerte de un manifestante que recibió un impacto balístico en medio de los disturbios.
DEBATE POLÍTICO POR ROL DE LAS FUERZAS ARMADAS
La eliminación de los límites al estado de excepción reabrió el debate sobre el papel de las Fuerzas Armadas en el control de protestas sociales y el equilibrio entre seguridad y garantías constitucionales en Bolivia.
Mientras el Gobierno sostiene que la medida busca restablecer el orden y proteger el abastecimiento en distintas regiones del país, sectores críticos advierten que la nueva legislación podría facilitar una mayor intervención militar en conflictos internos en medio de una de las mayores crisis políticas y sociales que enfrenta Bolivia en los últimos años.
⚠️ La Central Obrera Boliviana (COB) lanzó una advertencia contundente al gobierno del presidente Rodrigo Paz, señalando que la imposición de un Estado de Excepción sería una «catástrofe»✊🛑
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— Go Communication Bolivia (@GoComBolivia) May 27, 2026







